Facebooktwitterlinkedin

Después de sus criticadas declaraciones en YouTube, el joven cantante e influencer español Naim Darrechi despertó una nueva polémica en Instagram al subir una serie de stories en las que culpó al Gobierno español de desestimar la importancia de los influencers. «Somos un medio muy grande y necesitamos asesoramiento, necesitamos que se estudie esto, necesitamos que de una vez os deis cuenta de que esta es la comunicación del mañana, no la tele», descargó.

Lejos de sentirse apenado, Naim habló sobre la necesidad de tener una regulación y de crear «un comité de influencers» en el que las nuevas figuras de las redes sociales reciban asesoramiento «para que no sucedan este tipo de cosas«.

También pidió que no se fomente el odio a partir de lo ocurrido, sino que se propongan soluciones, e hizo hincapié en que «cualquier persona sin mucho estudio, ni nada, si consigue seguidores es un medio de comunicación muy importante y tiene que estar bien asesorado porque depende la mentalidad de los chavales de esa persona, de un conjunto de personas de este país (sic)«.

Las reglas existen

La realidad es que ya existen regulaciones de distintos tipos que controlan lo que se puede decir, mostrar y hacer en las redes sociales. Es cierto que en los medios tradicionales de comunicación como la prensa, la radio o la televisión las reglamentaciones tuvieron más tiempo para acomodarse, pero eso no significa que los nuevos canales sean un espacio de libre albedrío.

Cada red social cuenta con su propia reglamentación interna que debe leerse y aceptarse antes de crear un perfil. Por otro lado, diariamente los algoritmos y los equipos (humanos) de Facebook, Instagram o YouTube controlan que no haya contenido ofensivo, desnudos, llamamientos a la violencia, pedofilia, sexo explícito, entre muchos otros. A veces rayando la ridiculez, como la censura que sufrió Ibai Llanos en su cuenta de Twitch porque una persona se bajó los pantalones en cámara mientras el famoso gamer transmitía en vivo.

También hay entidades como Autocontrol, el organismo independiente de autorregulación de la industria publicitaria en España, que ya ha dictaminado sobre conductas inapropiadas de influencers. Por otro lado, la misma entidad en conjunto con la Asociación Española de Anunciantes redactó un nuevo código de conducta para los influencers españoles, que entró en vigencia el 1 de enero de 2021 y que fue avalado por el Ministerio de Asuntos Económicos y el Ministerio de Consumo.

Dicho documento regula el contenido patrocinado y obliga a los influencers y a las agencias de marketing a explicitar cuando un contenido forma parte de una publicidad pagada. Desde el Gobierno entienden que estas nuevas personalidades son líderes de opinión y que pueden influir en las conductas de millones de personas. No ser transparentes con los contenidos resulta engañoso y hasta peligroso para la comunidad de seguidores.

Algo similar ocurrió en Noruega, donde el Ministerio de Infancia e Igualdad acaba de aprobar una ley para obligar a influencers y marcas a indicar si una imagen tiene filtros o retoques, con el objetivo de evitar que eso perjudique a los jóvenes y les genere ansiedad.

El derrape de Naim y la respuesta oficial

Todo este berenjenal comenzó hace pocos días, cuando el joven influencer fue entrevistado por el youtuber Mostopapi y admitió que engañaba a mujeres para tener sexo sin preservativo. Luego echó más leña al fuego grabando un vídeo en el que daba detalles de su «modus operandi» y se justificaba diciendo que usar preservativo «le costaba mucho«.

https://twitter.com/_lauraredondo/status/1414390197559697411

A las pocas horas de las declaraciones, la ministra de igualdad, Irene Montero reaccionó en Twitter diciendo que «Quitarse el preservativo o eyacular dentro sin consentimiento es hoy abuso sexual y la Ley del Solo Sí es Sí lo reconocerá como agresión. Presumir ante 26 millones de seguidores de algo así refleja la urgencia de poner el consentimiento en el centro». Y anunció que puso en conocimiento de la Fiscalía las declaraciones del tiktoker.

Por su parte, el Gobierno de Baleares, comunidad donde reside Darrechi, anunció que iniciará una querella por abusos sexuales mediante engaño a un número indeterminado de mujeres, por la incitación a la violencia contra las mujeres y contra su libertad sexual, derechos sexuales y reproductivos y por los delitos relacionados que pueda poner de manifiesto la investigación.

Quién es Naim Darrechi (números para flipar)

En Instagram, donde se describe como «artista», Naim Darrechi cuenta con 7,2 millones de seguidores… y sólo 30 publicaciones. A Twitter se unió en julio de 2018 y tiene 135.300 seguidores. También tiene presencia en YouTube desde febrero de 2016 y en estos 5 años ha logrado tener casi 4 millones de suscriptores y más de 231 millones de reproducciones de sus vídeos. En Spotify ha subido 12 sencillos desde 2019, con un promedio de 161.226 oyentes mensuales.

Publicó su propio libro, «Muy personal» (2019) que está disponible en Amazon, donde también se comercializa merchandising (camisetas, tazas, entre otros). Pero donde más fuerte pisa es en Tik Tok, una red social que ha logrado un crecimiento imparable en los últimos dos años, y donde Naim tiene una cuenta verificada con 26,7 millones de seguidores y 2.772 vídeos subidos.

Esta es la transcripción completa de las últimas stories que subió pidiendo la regulación de la actividad influencer:

«De todo lo malo se saca algo bueno siempre. Esta vez, yo he hecho la mala acción, pero espero que esto marque un antes y un después. La gente se pregunta ‘¿cómo puede ser que este chico tenga 26 millones de seguidores con 19 años?’ Pues es así, chavales. ¿Y qué hay que hacer? ¿señalarme a mi o señalar a la gente que no nos hace ni puto caso del Gobierno, que no quiere darse cuenta de que somos un puto medio de comunicación? Tan importante, que ahora nos usan para conseguir votos. Entonces, si nos usáis para conseguir votos, al menos apoyar a la comunidad. Que haya un puto comité de influencers, que se regulen las cosas, que haya una norma, como lo hay en la tele, en el periódico y en la radio, ¿ok? Y de esa manera, no pasarán este tipo de problemas. Yo la he cagado, pero a ver si ayudamos un poquito a la comunidad.

Ellos sólo actúan cuando les conviene. Hace 4 años éramos la ultima mierda. La tele sólo habló de los de Andorra [se refiere al caso Rubius y su cambio de domicilio fiscal] porque miraron un poco por su conveniencia, pero nadie ha mirado por nosotros (…) Hay temas a los cuales los políticos siempre tienen que hablar. Y si os fijáis yo he hablado de alguno de esos temas: el aborto, ahora hablo de esto. La Ministra de Igualdad, pues claro que tiene que hablar.

Entonces, ¿y si yo he hecho esto para que todos tengáis mi atención y deciros de un vez que nos ayudéis? La comunidad no puede no tener apoyo. Somos un medio muy grande y necesitamos asesoramiento, necesitamos que se estudie esto, necesitamos que de una vez os deis cuenta de que esta es la comunicación del mañana, no la tele.

(…) El problema real de todo es que ahora mismo cualquier persona sin mucho estudio, ni nada, si consigue seguidores es un medio de comunicación muy importante y tiene que estar bien asesorado porque depende la mentalidad de los chavales de esa persona, de un conjunto de personas de este país. Y bueno, toca hacer algo».

 

Mantente informado de las noticias más relevantes en nuestro canal de Telegram

Mostrar comentarios (1)

¡Mantente al día!