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El vídeo en eCommerce es una herramienta de marketing que debería formar parte del día a día de cualquier tienda online. Y hay una razón fundamental para ello: su capacidad de retener a la audiencia. Cuando tienes 20 segundos para convencer al visitante de que siga navegando por tu web, un vídeo vale, efectivamente, más que mil palabras.

Los estudios ratifican que el vídeo es una magnífica herramienta para aumentar la tasa de conversión. Pero mejor apliquémonos el cuento y dejemos que un vídeo nos lo explique:

Sin embargo, entre las pymes de eCommerce hay cierta renuencia a usarlo. La obsesión por que quede bien, el miedo al ridículo, la idea de que será muy caro… son muchos los mitos que circulan alrededor del uso del vídeo en eCommerce. Vayamos por partes. Primero desmontamos algunos mitos y luego hablamos de cómo utilizarlo.

Desmontando mitos sobre el vídeo en eCommerce

1.El vídeo requiere de profesionales para realizarlo

Antes de que los profesionales del vídeo me despellejen vivo: depende. Si quieres hacer un vídeo con aspecto y resultado profesional, desde luego que sí. Si vas a hacer un vídeo ‘corporativo’ donde todo tiene que quedar muy bien, también. Si tu intención es hacer un spot publicitario o un vídeo del tipo de los mencionados y decides hacerlo por ti mismo, lo normal es que te salga una cac algo que quede muy lejos de tus expectativas.

Para eso están los profesionales.

Pero no siempre quieres eso. A veces se trata de explicar las características de un producto, su utilidad o de que la gente vea cómo funciona. Y para eso no necesitas demasiada ayuda. Ni siquiera una videocámara: los móviles graban en HD. Hasta se estrenan películas y documentales grabados con un móvil. Si no tienes recursos para tener ayuda profesional, no significa que no puedas conseguir un magnífico resultado con tu vídeo en eCommerce si tienes claro lo que quieres y hasta dónde puedes llegar con las limitaciones técnicas que tienes

Ni siquiera vas a tener que editarlo si lo planificas bien y es un vídeo corto. Lo importante es que el vídeo sea claro y conciso, tanto si eres tú el que habla como si no.

2.El vídeo casero queda cutre

De nuevo, depende. Si la cutrez es buscada, el vídeo casero será de lo más fashion. El vídeo en eCommerce de tipo casero te da una espontaneidad que es mucho más difícil de conseguir con un vídeo profesional, donde tienes a todo un equipo técnico detrás de la cámara.

La inmensa mayoría de los vídeos que se vuelven virales en Youtube son vídeos caseros. La inmensa mayoría de los youtubers que tienen millones de visitas al mes usan una webcam para grabarlo. Como mucho, invierten en un micrófono, ya que la mayoría de las webcams suelen cojear en materia de grabar sonido con calidad. No es necesario que todo esté pautado y medido para tener impacto y ganarte a tu cliente, a veces es al contrario. Se trata de no querer aparentar lo que no eres. 

3.Encargar un vídeo profesional es muy caro

Si te decantas por la opción profesional para el vídeo en eCommerce, encontrarás todo tipo de tarifas. Por experiencia pidiendo presupuestos para clientes en vídeos, me he encontrado con presupuestos de 500 euros y con presupuestos de 4.000 por un vídeo de un minuto y medio. Y no creáis que la diferencia entre el resultado de uno y de otro era tanta.

Afortunadamente, cada vez hay más empresas especializadas en los vídeos para Internet, y específicamente para vídeo en eCommerce. Hay precios para casi cualquier bolsillo. Lo importante es que quien vaya a realizarlo entienda lo que quieres. 

4.No me gusta salir en vídeos y exponerme

Pues no lo hagas. Busca a alguien que lo haga por ti. Que tú no quieras o te dé vergüenza hacerlo no significa que tengas que renunciar al formato. Además tienes muchísimas alternativas de vídeo en eCommerce en las que no tienes por qué aparecer ni tú ni nadie, usando animaciones, por ejemplo (ojo, no hablo de animaciones estilo Pixar, eso SÍ que es caro. Inasequible para el 99% de las empresas, diría yo). Vamos a ver unas cuantas cuestiones importantes para poder hacer un vídeo en eCommerce casero y con pocos recursos.

Cómo elaborar un vídeo en eCommerce sin naufragar en el intento

1. Planifica, prepara, piensa y diferénciate

Si vas a hacer un vídeo aburrido, mejor no lo hagas. Queremos captar la atención del posible cliente, no que se duerma. Dicho esto, hay que pensar qué tipo de vídeo queremos hacer y qué destino vamos a darle.

No es lo mismo un vídeo en eCommerce concebido para ser difundido en redes sociales que si la idea es que esté directamente en tu web. No es lo mismo la promoción que la explicación de características. Un vídeo promocional tiene que tener un mensaje claro, y si quieres que pueda llegar a ser viral (si quieres que SEA viral sí o sí mejor tampoco lo hagas) debe tener altas dosis de humor, intriga o ambas cosas. Se trata de usar el ‘buzz marketing’: conseguir que hablen de ti. Y, a ser posible, que hablen bien 🙂

Haz una tormenta de ideas con tu equipo, mira lo que hacen tus competidores, ‘inspírate’ en campañas que ya hayan tenido éxito. Definir el tipo de vídeo en eCommerce implica que no siempre ha de ser un vídeo promocional. Puedes hacer tutoriales de uso de tus productos, reseñas, comparativas, o incluso usarlo como una herramienta más de atención al cliente respondiendo a dudas o preguntas frecuentes. 

2. Elabora un guión

A no ser que estés haciendo un video blog (e incluso en ese caso), debes tener un guión escrito. Empieza por poner la idea por escrito y describe las diferentes escenas del vídeo y lo que sucede en ellas. Mide cuánto van a durar esas escenas y qué se va a decir en ellas: si van a llevar texto sobreimpreso, voz en off o voz grabada en vivo. Haz una escaleta del vídeo con un minutado aproximado.

3. Hazte un storyboard

Si tu vídeo va a llevar montaje o diferentes escenas en las que pasan diferentes cosas, haz un storyboard. O sea, dibuja las escenas y la distribución de los elementos que aparecen en ellas como si fuera un cómic. No eres Tarantino, no necesitas un dibujante profesional para ello. Da igual si el dibujo es cutre, lo que es necesario es que sepamos qué va a aparecer en cada escena a la hora de grabar. 

4. Define e ilumina bien el escenario

Si el vídeo es en interiores, ojo a la luz. Piensa bien qué va a aparecer en el fondo: tu tienda física si ese es el caso, grabado en la calle, una animación o incluso una secuencia animada de fotografías, que también es una opción alternativa para montarte un vídeo low cost. La iluminación debe ser suficiente, colocada para no crear sombras molestas pero sin excesos de luz.

5. A grabar!

Si puedes, usa un trípode si vas a usar una videocámara. Si vas a usar el móvil, improvisa un soporte fijo para eliminar vibraciones molestas al grabar a pulso. A no ser que sea un efecto buscado. Si el vídeo contiene varias escenas que habrá que montar, define el orden más conveniente para grabarlas.

No tengas miedo de que salga mal, hasta los mejores directores de cine realizan muchas tomas de una misma escena para quedarse con la mejor. Es más, aunque te parezca que ha salido bien a la primera, no desperdicies la oportunidad de repetir las tomas para tener opciones para escoger.

6. Y ahora, móntalo

Montar un vídeo en eCommerce se puede hacer con un montón de herramientas, algunas en la nube. Pero es la parte más delicada: si no sabes cómo hacerlo, pide ayuda a alguien que sepa. Añádele una cabecera, unos títulos de crédito al final… y a partir de ahí lo que la imaginación te pida y tus recursos te permitan.

7. Ojo con el sonido

Siempre que tus recursos técnicos te lo permitan (y casi cualquier videocámara te lo permite) usa un micrófono externo, por ejemplo uno de solapa, para captar el sonido, ya que los micros de las cámaras (y más aún de los móviles) suelen captar el sonido con bastante baja calidad, con ecos, mucho ruido de fondo, a bajo volumen…

Tienes una opción alternativa para tu vídeo en eCommerce: No hables en el vídeo, graba el sonido después y añádelo como voz en off. Pero esto requiere ciertos conocimientos de montaje y edición. O haz un vídeo “mudo”. Sólo con música de fondo y con subtítulos. Cuidado con los derechos de autor de la música, eso sí.

8. ¿Te parece muy complicado? Hazte un YouTube

Usa la táctica youtuber para tu video en eCommerce: Webcam, silla, mesa, ordenador y busto parlante (o sea, tú o algún otro ser humano o aparentemente humano). En muchísimos casos que aparezca una persona contando cosas es más efectivo que tener que leer esas mismas cosas. Y además le aporta rostro humano a tu negocio, lo que, tratándose de eCommerce, no está nunca de más.

Un videoblog es más fácil de llevar y tener al día que un blog escrito, y aunque no puedes tocar los temas con la misma profundidad, es muy efectivo. Una última cosa, pero fundamental: el tiempo. Tiene que estar tremendamente justificado (y casi nunca lo está) que tu vídeo dura más de un minuto. A lo sumo, dos.

Que el potencial cliente esté más predispuesto a ver un vídeo no significa que te vaya a dedicar más tiempo que ese. Si tu vídeo es más largo, si miras las estadísticas de reproducción de Youtube o Vimeo (porque obviamente lo subirás a alguna de las dos plataformas antes de moverlo o insertarlo en tu web) y verás cómo la audiencia, como el desodorante, te abandona en su mayor parte antes de dos minutos.

Esta norma sólo puedes saltártela (y no del todo) en caso de un videoblog. Pero ojo, no se trata de que digas abs0lutamente todo lo que tienes que decir, sino de que digas lo que sea más atractivo para incitar al cliente a comprar. Que de eso se trata, al fin y al cabo.

Y para terminar: No desprecies el poder de Youtube

Es el segundo buscador más utilizado después de Google. Todo el mundo busca y/o comparte vídeos de Youtube. Hay cientos de empresas de eCommerce que siguen apostando por estar en Google+ (pobres) o en Pinterest (no comment) y no tienen un canal decente en Youtube. No olvides que la plataforma de vídeos más usada del mundo tiene una audiencia milmillonaria y, además, también es una red social, con sus seguidores. sus comentarios, sus likes (y dislikes)…

Y hasta que San Google quiera, sigue siendo gratis.

Imagen: Shutterstock

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