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El impacto de los avances tecnológicos y la transición digital han cambiado el panorama de consumo, y abierto nuevos caminos para que las empresas innoven en su negocio. Como prueba de ello está el auge de los NFT, activos digitales que han llegado para revolucionar el mercado del arte digital y los videojuegos. Incluso en el sector deportivo estos contenidos virtuales han generado un cambio, con los tokens del PSG como parte de pago para sus jugadores, o la incorporación de La Liga a los NFTs mediante un acuerdo con Sorare.

En este mismo orden de ideas, en los últimos meses el sector de la moda está experimentando un gran desarrollo, con numerosas iniciativas que buscan aprovechar el interés por este tipo de contenidos, que buscan reinventar el concepto de la moda actual, a través de sus prendas completamente virtuales. En general, el sector de la moda virtual abarca diferentes modelos: desde la venta de prendas virtuales para avatares a la realización de fotografías y vídeos «vistiendo» la imagen real del comprador con el artículo comprado.

Prendas virtuales de alta costura

La pandemia de 2020 fue un momento de proliferación para todo tipo de empresas, entre ellas, surgió DressX, un eCommerce ucraniano de moda fundado por Daria Shapovalova y Natalia Modenova. Ambas fundadoras cuentan con más de 10 años de experiencia en el sector de la moda, lo que da una base sólida de partida para este innovador proyecto. Tal como lo expresan en su web, el principio de este proyecto es reinventar el consumo de la moda, generando una alternativa más sostenible y accesible para todos.

La industria de la moda es una de las más grandes y de mayor facturación en la economía global, y junto con esto su impacto ambiental también es algo que no se puede subestimar. Es una industria construida sobre el consumo efímero, especialmente con el crecimiento de las redes sociales.

Como respuesta a esta situación DressX ofrece un nuevo tipo de moda a través de las prendas virtuales, atuendos de última moda y alta costura, que ni siquiera llegan a elaborarse físicamente, sino de manera digital. Con esto la industria puede mantener su rápido y cambiante ritmo, junto con un factor de uso meramente estético, de una forma sostenible y accesible. Por ejemplo, algunos de los diseñadores asociados a la plataforma, pueden llegar a vender sus prendas por cientos de euros. Sin embargo, al ser prendas virtuales su costo es significativamente menor, llegando a caer por debajo de 100 euros.

La empresa trabaja con más de cien diseñadores 3D independientes, además de marcas propias como Auroboros, la primera firma de moda digital en presentar colección en la Semana de la Moda de Londres este año, para lo que además realizaron una gran campaña de vallas publicitarias y cartelería en la capital británica.

Este nuevo planteamiento ha despertado el interés de inversores como The Artemis Fund y Alpha Edison, gracias a los cuales han levantado recientemente una ronda de financiación de 2M$ (unos 1,68 millones de euros) para lanzar su propia aplicación móvil.

Cómo funciona DressX

DressX funciona como una plataforma de retail multimarca orientada a influencers, que cuenta con la participación de grandes marcas y diseñadores de moda contemporáneos a nivel internacional. Sumado a esto cuenta como decíamos con un equipo de trabajo con más de 100 expertos diseñadores gráficos que se encargan de llevar los diseños de prendas al plano digital. De igual forma dentro de su plataforma, cuentan con un apartado especial para que los diseñadores puedan exponer sus propios trabajos, generando así un ecosistema de beneficio mutuo.

De esta manera, al comprar la prenda el consumidor debe enviar la imagen a la que le gustaría se incorpore la prenda virtual. A partir de aquí el equipo de diseñadores se encarga de integrar de manera natural y cuidando el valor estético las diferentes prendas a la imagen. Finalmente el cliente recibe a las pocas horas su foto con la prenda virtual incorporada, lista para publicar. Este nuevo formato de moda plantea una especial solución para los influencers y la visión de la moda en las redes sociales. Ya que estas son el principal medio donde los atuendos son descartados una vez son publicados, para así mantener el acelerado ritmo del ambiente digital.

La moda digital es un nicho en crecimiento

DressX con su planteamiento disruptivo e innovador se presenta como una plataforma pionera en este nuevo nicho de mercado que es la moda virtual. De acuerdo con lo expresado por sus fundadoras, la moda digital ha llegado para quedarse, y esperan en unos diez años el mercado total disponible de este sector alcanzará los 8.500 millones de euros. Esto equivale aproximadamente a un 1% de la cuota de mercado del sector moda. Y, con tan solo este 1% de la cuota de mercado se presentaría un ahorro de 35 millones de toneladas en la emisión de carbono y miles de millones de litros de agua.

De esta manera, y con la renovada importancia de la sostenibilidad y el consumo digital, se han presentado diferentes proyectos que apuestan por este nicho. Entre los pioneros de este nicho encontramos a empresas como la noruega Carlings y la más reciente Tribute Brand de origen croata, que se dedica exclusivamente a la moda virtual. Por otro lado también figuran plataformas como The Fabricant, que se presenta como una «Digital Fashion House».

En el caso de Carlings, en activo desde finales de 2018, se trata de una empresa dedicada a la venta de moda «tradicional» que dio sus primeros pasos en este sector lanzando una colección totalmente virtual llamada Neo X, con prendas cuyo precio oscilaban entre los 7 y los 25 euros. La iniciativa fue todo un éxito y Carlings no ha dejado de lanzar nuevas colecciones virtuales desde entonces.

El caso de The Fabricant es más llamativo. La marca, que cuenta como clientes como Puma o Adidas, saltó a la fama cuando vendió un llamativo vestido iridiscente por más de 9.000 euros en 2019. Desde entonces ha crecido con fuerza, colaborando con marcas conocidas como Tommy Hilfiger. A través de la tecnología blockchain, estos artículos no pueden ser propiedad de nadie más, por lo que a pesar de que es virtual, el único que puede publicar ese vestido virtual en las redes sociales es su verdadero dueño. Como activos de blockchain, las piezas también se integran como autendos para avatares en videojuegos.

En cualquier caso, la empresa no sólo dispone de prendas con un precio tan elevado: también ha lanzado distintos conjuntos gratuito de activos 3D como Re-veil, inspirado en uniformes modernos e históricos.

Vestido virtual vendido por 9.500 dólares

Finalmente Hanifa y Moschino, también son pioneras en este mercado, esta última con una relación establecida con la realidad virtual por medio de The Sims, un videojuego de simulación. El año pasado, lanzó una colección cápsula inspirada en Sims, el popular juego en línea. Los precios iban desde una funda de teléfono de 85$ hasta una mochila de 1.295$. Junto a la colección, Moschino también lanzó su primera ropa virtual, con la que los jugadores pueden vestir o estilizar sus avatares con ropa y diseños de Moschino.

Esto nos lleva a pensar en el impacto de la moda digital en un mundo donde la creación de un metaverso y una interacción de realidad virtual más profunda están sobre la mesa.

 

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