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Las medidas sociales y de higiene que se establecerán a largo de la desescalada serán un limitante para cientos de actividades. Si nos quedamos parados pensando en que esto volverá a la normalidad el día en el que dejen reabrir las instalaciones deportivas o en el momento en que nos dejen salir a la calle puede llevar a la desaparición de muchos players deportivos.

Un buen análisis por parte de los departamentos de marketing hará que los profesionales del deporte consigan adaptar sus servicios a las necesidades reales de los usuarios. Ahora más que nunca, debemos poner al usuario en el centro de la estrategia. De nada sirve decirlo si no se implementa. Quien no lo haga se retrasará frente a su competencia y ,por lo tanto, perderá cuota de mercado.

Este mes y el que viene serán claves para establecer la nueva estrategia que definirá el nuevo rumbo a tomar, donde nuevos activos y comunicaciones acordes a nuestro público se tendrán que crear. Adaptarse es ahora más que nunca clave en esta crisis. Estamos en fase de descuento para la desescalada y por el ansiado desconfinamiento. Todas las barreras que consigamos romper junto al usuario creando nuevas rutinas y formas de consumir servicios o productos en estas semanas serán claves para mantenerlas en el futuro.

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Marketing deportivo, más necesario que nunca

Uno de los últimos estudios de mercado que se ha realizado en colaboración con diferentes instalaciones deportivas refleja que el 50% de los usuarios no volverán a pisar su centro deportivo el primer día de reapertura. Si nos quedamos con el porcentaje que dice que sí volverán, no sabemos si dentro de él hay parte de la población de riesgo que posiblemente sea desconfinada más tarde y con restricciones mayores de movimiento.

Este estudio debe servir de punto de inicio para poner a trabajar a los equipos de marketing en obtener el máximo de datos posibles. En base a los mismos, se podrán elaborar activos que permitan dar una alternativa a ese porcentaje de usuarios que no piensan volver al gimnasio por miedo o por restricciones de aforo en su horario habitual. Quien adapte su oferta a las necesidades reales del usuario será quien consiga mantener a sus clientes activos y capte clientes de otras entidades que no han conseguido adecuarse al nuevo escenario.

Poner al usuario en el centro de la estrategia es tan sencillo, o tan complejo, como empezar por preguntarles, tenerles en cuenta y encontrar una solución para cada tipología de cliente. Dejémonos de pensar que sabemos lo que el usuario quiere o que sabemos como va a actuar después del desconfinamiento. 

Quien no escuche, no pregunte o no adapte sus servicios a la situación y a la demanda de sus clientes seguramente quedará muy dañado. Instalaciones con costes fijos que deberán soportar con menos cuotas, si no consiguen readaptar sus activos, será causa del cierre de muchos de ellos. Nuevas cuotas, nuevos servicios, nuevos espacios y nuevas herramientas digitales donde poder realizar las actividades serán creadas en los próximos meses por aquellos que consigan resistir.

Nuevas tecnologías para el nuevo deporte

La tecnología de nuevo será nuestro aliado para minimizar el impacto negativo de la crisis, desde aplicaciones para saber en tiempo real que aforo tiene un gimnasio, y de esta forma optimizar al máximo el aforo permitido y las horas abiertas del centro, hasta aplicativos, que embebidos o no dentro de la misma app, permitan la compra de entrenamientos, actividades o clases por sesiones, sin necesidad de tener una cuota. Sin olvidar el homefitness puesto tan de moda durante el confinamiento.

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Por desgracia, esta crisis sanitaria la van a sufrir todos los agentes que intervienen en la industria deportiva. Algunos como los organizadores deportivos lo van a tener más complicado para readaptar su actividad comercial ¿Nos tendremos que acostumbrar a dejar de ver salidas multitudinarias por salidas escalonadas o contrarreloj? Lejos estamos aun de poder cobrar una inscripción a una e-competición -estas competiciones que con una bici estática, o en un rodillo con tu propia bici, te permiten competir sin salir de casa. No obstante, debemos recordar que un servicio gratuito también se puede monetizar siempre y cuando consigamos dar a las marcas la presencia que no pueden obtener a través de los eventos. 

Las federaciones también están perdiendo un gran valor como son las competiciones, para las cuales los deportistas se federan. Por ello, deben empezar a generar activos digitales para la población que practica deporte y no ven necesario federarse, de esta forma acercarlos a la federación y poner en valor todo lo que representa. Tomar el control de los contenidos y ofrecer una experiencia formativa y de valor al deportista, como institución referente y con la credibilidad que le precede en la materia.

Veo con tristeza como los deportistas siguen entrenando sin saber cuándo va a volver la competición y eso significa, en muchos casos, no tener ningún tipo de ingreso. Vengo diciendo desde hace años que la aportación de los deportistas hacia las marcas tiene que adaptarse a las nuevas formas de impactar a los usuarios por el cambio de paradigma que nos encontramos, principalmente a la hora de consumir la información que viene precedida por el acceso instantáneo a internet. 

¿Qué pasará en el futuro para los deportistas?

Los deportistas, y se que es complicado, tienen que reinventarse. Aportar algo diferente a sus patrocinadores, sobretodo, en este tiempo de parón competitivo. Seguir teniendo notoriedad debería ser su principal objetivo. Para ello, deben adaptarse a las necesidades de cada marca. Las federaciones deberían poner a disposición de sus deportistas la formación y las plataformas que permitan que estos consigan sobrevivir a la situación: plataformas que conecten campañas concretas de marcas con deportistas que puedan sumarse a la consecución del objetivo del patrocinador y, así, monetizar su imagen. 

Encontrar la medida justa será la clave, ya que conseguir que el deportista saque el tiempo justo y necesario para ayudar a sus patrocinadores de una forma distinta y sin que no merme su rendimiento físico, será la asignatura pendiente.

Ver esta situación como una oportunidad y no anclarnos a la incertidumbre es de obligado cumplimiento en la industria deportiva. Si no conseguimos romper nuestras propias barreras mentales estaremos dejando que sea otro el que tome la iniciativa y consiga adaptar sus servicios o productos a la nueva demanda social.

 

 

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