Al menos una vez en la vida, todos hemos sido potenciales víctimas de phishing electrónico, un ciberataque que tiene como objetivo engañar a los usuarios para que realicen alguna acción que revele datos sensibles (información financiera, datos de la seguridad social, credenciales de inicio de sesión, etc.) y así robar su identidad.
Normalmente, estos ataques suelen hacerse a través de correos electrónicos fraudulentos, mensajes de texto, llamadas telefónicas o sitios web diseñados para descargar virus, entre otros. Dentro del comercio electrónico existe el typosquatting, una técnica de ciberdelincuencia cada vez más utilizada con la que se crean dominios web falsos similares a los eCommerce reales para engañar a los usuarios y robar su información personal y financiera.
Como usuario, la recomendación general para evitar ser víctima de estafas electrónicas es revisar siempre las URL de páginas que se visitan para verificar su autenticidad (la dirección en la barra de direcciones debe comenzar con https://) y no hacer clic en anuncios push que indiquen que tu software está obsoleto o que debes descargar programas.
Si crees que tu sitio web o eCommerce está siendo atacado por hackers y está siendo utilizado para engañar a las personas, Google nos recomienda seguir estos pasos:
Una solución relativamente sencilla y que puede resultar muy útil si copian tu web es llamar directamente al hosting del ciberdelincuente para informarle de esta actividad. Una vez notificado, el administrador del dominio puede tomar medidas y eliminar la web falsa de forma rápida.
Si deseas denunciar un sitio web por phishing, Google ofrece una página de denuncia, donde deberás introducir la URL del sitio fraudulento, resolver un captcha y, de manera opcional, agregar alguna información adicional acerca de la suplantación que vas a denunciar. Tras esto, el informe es enviado al la compañía y esta se encargará de revisar y solucionar la situación.
De igual forma, el motor de búsqueda de Microsoft, Bing, también ofrece una página para denunciar un sitio web. En este caso los requisitos son: URL de la página, especificar si el sitio es sospechoso de phishing o contenido malware (abre ventanas emergentes insistentemente o advertencias falsas) y especificar el idioma de la página. Tras esto se debe superar el captcha y enviar el informe.
Otra vía para denunciar electrónicamente un sitio sospechoso es a través del Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE). Este pone a disposición del usuario su buzón de correo “incidencias@incibe-cert.es”, así como un formulario de contacto, donde es necesario hacer una descripción detallada del incidente, introducir tus datos de contacto y, en caso de tener información muy precisa, cubrir una serie de campos adicionales (fecha de inicio, fecha de detección, impacto, afectado, etc.).
También es posible acudir directamente al sitio de la Policía Nacional de España, donde los únicos requisitos que se solicitan son: descripción del incidente, localización y otras notificaciones. Este último requisito hace referencia a si se ha notificado a otro ente legal de la denuncia.
Si es en Estados Unidos, la vía para denunciar es a través de este portal oficial del gobierno. En él encontrarás un formulario en el que deberás especificar qué problema es el que vas a notificar, a quién o a qué entidad estaban suplantando, si el estafador te solicitó dinero, si conoces su identidad, etc.
Por otro lado, si tu sitio está siendo acusado de phishing sin merecerlo puedes entrar a la página de soporte de Google y pedir una revisión de tu caso.
En los últimos días se han notificado varios ciberataques que han afectado a grandes empresas en España al sustraer datos de sus clientes o trabajadores. Por ejemplo, a mediados de mayo se conocía que Banco Santander había sufrido un “acceso no autorizado a su base de datos”, en la cual estaba almacenada información tanto de sus clientes en España, Chile y Uruguay, como de sus empleados y exempleados. Si bien Banco Santander trató de calmar las aguas informando de que en esos datos no había información transaccional, credenciales de acceso o contraseñas, el que los ciberdelincuentes accedan al nombre o fecha de nacimiento de esas personas ya puede suponer un riesgo.
Otro caso fue el de Telefónica, la empresa de telecomunicaciones española ha sido víctima de un ciberataque que supuso el robo de la información de 120.000 personas. Así mismo, en el mismo foro de ciberdelincuentes en el que se anunció el robo de datos de Telefónica, un usuario publicó que Decathlon también había sufrido un ataque y puso a la venta la supuesta información de más de 6.600 trabajadores de la cadena deportiva. Por último, tenemos el caso de Iberdrola, ayer mismo se conocía que la empresa ha sufrido una filtración de los datos (nombre, apellidos y DNI) de 850.000 clientes.
Aunque estos ataques no suelen tener un impacto demasiado grave en las organizaciones afectadas, sí que representan un alto riesgo para sus usuarios, clientes o empleados. El que los datos sensibles de estas personas acaben en manos de ciberdelincuentes facilita la realización de estafas como el phishing o la suplantación de identidad. Por ello te volvemos a recomendar extremar las precauciones ante estas posibilidades.
Foto: generada a través de GPT4
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