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Las personas que tienen éxito en establecer metas y alcanzarlas, al menos financieramente, son las que crean un plan financiero y lo siguen. De hecho, si quieres tener una seguridad financiera, tener un buen plan es la única forma de lograrlo. La buena noticia es que no es difícil crear uno. Aquí tienes siete pasos simples para elaborar tu plan y estrategia financiera.

Paso 1: descubre a dónde va tu dinero

El primer paso y el más importante para crear un plan financiero es desarrollar un presupuesto que detalle a dónde va tu dinero. Un consejo de los de toda la vida es conseguir un cuaderno lo suficientemente pequeño como para caber en un bolsillo o bolso y llevarlo a donde vayas pero ya que estamos inmersos en la era digital, mejor una app en el móvil para controlar todos tus gastos. Cada vez que gastes dinero, toma nota.

Al final de la semana, pasa media hora revisando tus notas y clasificándolas. ¿Cuánto gastaste en comida? ¿En el transporte? ¿Sobre vivienda, ropa, entretenimiento, atención médica, alquiler, hipoteca y servicios públicos? Al final de un mes, consolida esas notas. Al final del próximo mes, haz lo mismo, y al final de tres meses, suma todo y dedica algo de tiempo de estudio al resultado.

El trabajo en cuestión no es identificar, y mucho menos deshacerse de los placeres culpables. El trabajo es solo averiguar a dónde va tu dinero.

También es importante realizar este ejercicio durante al menos tres meses o cuatro. Captura todos los gastos que realices, incluidos los que no realizas todos los meses, por ejemplo, reparaciones de automóviles.

Paso 2: Establece objetivos financieros

Ahora hazte una pregunta simple: «¿Dónde quiero estar en 20 años?» y evita respuestas como «Quiero ser ric@». Responde con cosas más específicas: «Quiero tener una casa con la hipoteca a medio pagar, y quiero tener una cartera de inversiones de 500,000 euros más un fondo secundario de la mitad para ayudar a mis hijos a obtener un título universitario». Sé realista al establecer tus objetivos y especifica.

Paso 3: Prepárate para lo inesperado con el seguro

¿Tienes familia? De lo contrario, compra un seguro para proteger tu poder adquisitivo. Si tienes una familia, querrás una cobertura y muchos seguros de vida para proteger a tus seres queridos. El seguro de salud adecuado, la cobertura de automóviles y el seguro de propietarios o inquilinos también son importantes. No importa tu situación financiera, asegúrate contra lo inesperado, algo que puede ayudarte a mantenerte en el camino correcto en caso de que los accidentes generen una carga financiera.

Paso 4: Comienza a ahorrar

Aquí es donde los placeres culpables vuelven a la escena. La clave de cualquier plan de ahorro no es el ingreso sino el gasto. Esto significa preocuparse por los gastos, no solo por un cheque de pago. Incluso si tienes un salario alto, puedes gastar más de lo que gana: mucha gente lo hace. Pero si controlas tu salida, por otro lado, no importa cuánto traigas a casa, porque será más que suficiente.

Después de mirar tu lista de gastos, determina dónde podrías estar gastando demasiado. ¿Estás derrochando en entretenimiento? ¿Qué pasa con los pagos del automóvil, vacaciones o comida?

Busca maneras de ahorrar pero sin ser demasiado tajante. Tu objetivo no es eliminar los placeres sino controlarlos para que pueda liberar parte de los ingresos, digamos el 10%, para un plan de ahorro.

Paso 5: Construye una cartera

Después de ahorrar lo suficiente para un fondo de emergencia, debes comenzar a invertir en efectivo extra. Para los inversores nuevos y experimentados, la forma más fácil de comenzar a construir una cartera es con fondos de inversión. Por un lado, puedes encontrar fondos que coincidan con tu tolerancia al riesgo particular. Por otro lado, extienden tu riesgo de inversión. Por último, pero no menos importante, los fondos mutuos te brindan una administración profesional del dinero, una gran idea si no tienes el tiempo o la experiencia para hacerlo en solitario

Paso 6: Lleva un registro de tu plan

Administra tu plan financiero, en parte con un chequeo anual para asegurarse de que siga siendo congruente con su situación personal. ¿Han cambiado tus objetivos? ¿Qué hay de tus ingresos, deudas, necesidades familiares, salud? ¿Cómo han funcionado tus inversiones? Más importante, ¿han funcionado como esperabas?

Dependiendo de las circunstancias, puede tener sentido revisar tu plan semestralmente, incluso trimestralmente. Sin embargo, si lo haces, no confundas los objetivos a largo plazo con altibajos a corto plazo en tu situación personal, es decir, no te apresures a cambiar el plan.

Paso 7: Planifica tus estrategias de salida

Planifica una estrategia de salida que coincida con cada objetivo financiero de tu plan. Si, por ejemplo, deseas comprar esa casa de 100 metros cuadrados en diez años, es probable que necesites liberar parte de tu cartera en ese momento para hacer el trabajo. Del mismo modo, si esperas necesitar dinero universitario para dos niños, también necesitarás una estrategia de salida para ese dinero.

La respuesta de inversión: Crear un plan financiero requiere algo de trabajo, como puedes ver. Y ninguna planificación puede garantizar el resultado 100% esperado pero planificar es mejor que la alternativa, es decir, no planificar. Estos mismos planes pueden verse aplicados en las empresas, algo muy necesario en los negocios de hoy en día. Si quieres aprender a ello, no puedes perderte el Postgrado de IEBS.

Imagen: depositphotos

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