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¿Los clientes compran o no compran por Internet? Aunque la percepción general de la sociedad es que los consumidores acudimos cada vez más a Internet para realizar nuestras compras y el eCommerce no deja de crecer, la visión de los pequeños y medianos comerciantes no está tan clara. El comercio minorista se pasa al eCommerce, pero lentamente.

Así se concluye en el último informe publicado por Tecnocom sobre Tendencias en Medios de Pago 2015, en el que se ha analizado la evolución a este respecto de seis países de Latinoamérica (Brasil, Chile, México, Colombia, Rep. Dominicana y Perú) y España.

El informe muestra que, aunque en España el 47,3% de los pequeños comercios tiene página web propia, solo el 15,3% ofrece venta online. Nos situamos por detrás de México y Brasil, que cuentan con una mayor penetración tanto de webs (64,5% y 56,8% respectivamente), como de eCommerce (22,5% y 19,1%).

¿Por qué tan poca presencia online del comercio minorista?

Hay varios factores que condicionan estos datos, pero el principal freno a esta tendencia es el desconocimiento específico del comercio electrónico. Sí, sí. La mayoría de los minoristas a ambos lados del Atlántico no es consciente de que puede vender sus productos o servicios a través de Internet y de saberlo, piensa que sus clientes no compran online. Del total de comercios que no operan en Internet, más de un tercio (35,8%) lo hace por este pensamiento.

A estos factores se añaden la falta de recursos o la falta de experiencia, pero sorprendentemente lo que menos preocupa a la mayoría es el fraude, y España se sitúa a la cola: El fraude solo le preocupa a un 0,7% de los comerciantes minoristas españoles.

La venta online supone un tercio de la facturación del comercio minorista

A pesar de que los datos no muestran demasiada penetración real del eCommerce en el comercio minorista, los resultados respecto a la facturación sí son relevantes. Y es que, de media, la facturación que generan los eCommerce de estos comercios supone hasta un tercio de las ventas totales, esto es, un 32,8%.

Esto conlleva, en términos generales, que aunque el cambio de tendencia sea lento, el futuro apunta hacia el eCommerce como principal medio de sustento. La previsión del informe afirma que el crecimiento del comercio electrónico será de más del 10% en todos los países. Eso sí, habrá que hacer algo, cuanto antes, con ese desconocimiento de algunos comerciantes si se quiere acelerar el proceso.

Modelos de pago preferidos por los comerciantes: el crédito y el débito

Han dado el salto a Internet y al comercio electrónico, pero todavía prefieren modelos de pago tradicionales. El informe demuestra que las tarjetas de crédito y de débito siguen siendo las reinas del eCommerce para los minoristas. En primer lugar se sitúa la tarjeta de crédito, con una aceptación del 61,9% por parte de los minoristas; seguida por el débito (44,9%), las transferencias inmediatas (34,5%) y PayPal (28,5%), que se sitúa en cuarto lugar, pese al crecimiento exponencial que esta forma de pago está generando en Internet.

Sin embargo, las cosas cambian si es el consumidor el que elige, ya que, los comerciantes que aceptan todos los medios de pago observan, según el informe, que más de la mitad de las ventas de su eCommerce vienen desde el crédito (58,3%). Después de las transferencias inmediatas (52%), PayPal (47,8%) y por último, el débito (35,1%).

Más operaciones con tarjeta y menos tarjetas en España

El Informe Tecnocom también hace especial hincapié en que, pese a reducirse el número de tarjetas en circulación, las operaciones con ellas se han multiplicado, porque siguen siendo el medio favorito de pago de la mayoría, sobre todo las de crédito.

En concreto, el número de operaciones de compra realizadas en España aumentó en 2014 un 8,5%, muy por encima de los resultados del año anterior, según los datos facilitados por el Banco de España a Tecnocom. Y sin embargo, ese mismo año, se registraron más de dos millones de tarjetas de débito menos en circulación, lo que supone un descenso del 7,8% respecto al año anterior. En crédito, el decrecimiento fue solo del 0,5%.

Los factores que afectan a esta reducción son los procesos de integración bancaria y la decisión de los titulares de tener solo una tarjeta, en lugar de varias.

Imagen: Shutterstock

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