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El de la formación ha sido uno de los sectores que más han evolucionado en los últimos años: de una realidad copada por instituciones clásicas que se movían en un entorno muy reglado, hemos pasado a otra muy distinta en la que el boom de las nuevas tecnologías y (por tanto) las nuevas necesidades de comunicación se han convertido en protagonistas. Es el caso de EDIT, una escuela especializada en el mundo digital que se caracteriza justamente por eso, por brindar una formación adaptada a los nuevos tiempos, disruptiva e impartida por profesionales de empresas reconocidas del sector.

Para conocer un poco más sobre su planteamiento para competir en el sector hemos hablado con Clara Santaolaya, Directora Pedagógica y de Operaciones de EDIT.  

Entrevista a Clara Santaolaya, Directora Pedagógica y de Operaciones de EDIT.

¿Qué tipo de formación es la más demandada por vuestros estudiantes?

Actualmente, estamos notando un gran crecimiento en el interés de la formación en Experiencia de Usuario, Diseño de Interacción, Costumer Experience y también por formación relacionada con nuevas metodologías de trabajo como el Design Thinking.

¿Cómo es el perfil medio de vuestros alumnos?¿Qué tipo de personas se forman en EDIT?

Múltiple. Por un lado tenemos un perfil joven, que está licenciado, incluso puede que haya terminado un Máster. Ha intentado acceder al mercado laboral pero no lo ha conseguido satisfactoriamente. Probablemente haya enlazado un par de prácticas o trabajos precarios que no han terminado de cumplir sus expectativas, y percibe el mercado laboral como hostil con el joven talento. Sabe que el digital tiene muchas salidas y quiere aproximarse a él. Le interesan diversas áreas con las que ya de forma natural está familiarizado como pueden ser las redes sociales, el desarrollo de páginas webs o aplicaciones móviles o el diseño gráfico.

Y por otro, jóvenes profesionales de digital que buscan formación concreta en un área específica: Son jóvenes profesionales que ya trabajan en el sector digital, sin embargo, buscan ampliar sus conocimientos en nuevas áreas de innovación, en técnicas o herramientas concretas o metodologías útiles para su desempeño profesional, destinadas a mejorar su perfil.

¿Cuántos alumnos tuvisteis el año pasado?¿Cuál es el objetivo para este?

Este es nuestro primer curso en España, por lo que no podemos ofrecer esa cifra. En Portugal, de donde procede EDIT., tuvimos 225 alumnos en el semestre pasado. Pero el objetivo de EDIT. España no se mide en números, lo que pretendemos es asentar nuestra filosofía pedagógica en grupos reducidos pero al mismo tiempo ricos en puntos de vista y propuesta, y que a la vez, los alumnos puedan aprovechar al máximo sus formaciones.

¿Cuáles son vuestras ventajas diferenciales respecto de otras opciones de formación en el campo digital?

EDIT tiene una metodología pedagógica muy concreta. La aplicación práctica de los conocimientos teóricos es fundamental durante sus clases. El “learn by doing” es la piedra angular sobre la que sustentan toda su filosofía. Las clases en EDIT se imparten con una dinámica horizontal, participativa y colaborativa, donde el alumno no solo tiene voz y voto a la hora de estructurar la clase sino que se le anima, se le insta y se le promueve a participar y contribuir en la construcción del conocimiento.

La relación con el mercado digital es estrecha y directa, ofreciendo a sus alumnos la posibilidad de beneficiarse de esa relación mediante comunicación, prácticas o tutelas. Pero intentamos, a diferencia de otras escuelas, empoderar al joven talento, balancear un poco su acceso al mercado y sus procesos de búsqueda de talento, mientras que intentamos concienciar a las empresas de la importancia que tiene que participen en la formación del joven talento desde sus inicios, colaborando para formarlos de forma que nuestros alumnos sean la respuesta a los problemas que acusan las empresas del sector ahora, y aún más importante de los problemas que prevén tener en el futuro. Invertir en formación es invertir en el futuro del sector.

Los tutores de EDIT. siempre son profesionales en activo con más de 10 años de desarrollo profesional en el área que imparten en la escuela. La forma de transmitir conocimiento en EDIT. se sustenta sobre un delicado equilibro entre conceptualización teórica, conocimiento del sector, manejo de las herramientas y mucha, mucha práctica. El trabajo en equipo, los grupos multidisciplinarios, potenciar sinergias y contraposiciones enriquecedoras y fomentar el networking son el resto de características esenciales de la metodología EDIT.

¿Cómo surgió la idea de crear EDIT?

Al comprobar la divergencia existente entre mercado y educación. Muchos jóvenes talentos tras años formándose y esforzándose en convertirse en perfiles digitales solventes no encontraban un trabajo acorde a sus expectativas. Al mismo tiempo, a las empresas del sector digital cada vez les costaba más encontrar perfiles que respondieran a sus necesidades.

Esto, en opinión de EDIT. ocurre debido a que la relación entre escuelas y empresas debe ser mucho más profunda y estrecha, para poder evolucionar en paralelo. Edit. surgió para tender un puente al mercado, para estrechar lazos entre formación y empresa y para dotarles de las herramientas logísticas necesarias para participar activamente en la formación de los nuevos perfiles digitales.

¿Cómo fueron vuestros comienzos?¿Qué tipo de lecciones habéis aprendido de ellos?

A ser flexibles, seguir aprendiendo constantemente para poder adaptarnos a las nuevas necesidades, a seguir permaneciendo innovadores y disruptivos en un entorno que se transforma constantemente y lo que sabes hoy mañana está caduco.

Sin embargo, también hemos aprendido que EDIT. surgió con un objetivo que aún es válido y con una filosofía que nos define certeramente, por tanto no debemos olvidarnos de cuáles son las piedras angulares sobre las que nos asentamos. Ya que en el entorno digital, como digo, tan mutable, extenso y complejo es fácil perder el objetivo por el camino.

¿Cómo gestionáis vuestro marketing online?¿Qué tipo de acciones habéis llevado a cabo y cuáles os han funcionado mejor?

Nuestro perfil de alumno es meramente digital, por lo que la estrategia de marketing va en dirección a las páginas web y plataformas en las que estos perfiles dejan gran parte de su tiempo, además de los diferentes eventos a los que concurren y se interesan. No obstante, al ser nuevos en el mercado español, con una competencia muy grande, y que las necesidades en Portugal y España son muy diferentes, hemos gestionado algunas de estas acciones de marketing online mediante ensayo y error.

Sin duda, la estrategia que mejor ha funcionado es la de posicionamiento. Cualquier persona que viene a EDIT. y conoce nuestra metodología de aprendizaje la entiende al 100% y sobre todo la apoya, por la misma necesidad que existe actualmente de empoderar al alumno con las herramientas necesarias para el sector digital.

Para ello, contamos con la agencia MGC&Co., quien es la encargada de llevar nuestras comunicaciones y RRPP, y con cada uno de los tutores y empresas partners, quienes creen en la metodología de EDIT. y que el sector digital debe ir de la mano con escuelas digitales para que la sincronía sea total.

¿Cómo crees que evolucionará el sector en los próximos años?¿Cómo te imaginas que cambiará la forma de enseñar, el tipo de formación, las necesidades de los estudiantes?

Creo que la clave está en la educación para la cognición digital, que creo que es la asignatura pendiente de la formación y que la ausencia de verdaderos perfiles digitales está acusando. Lo más difícil de la transformación digital o de la alfabetización digital no es aprender nuevos lenguajes, flujos de comunicación o herramientas digitales, sino romper con las estructuras mentales, preconcebidas en todos nosotros, debido a la educación cien por cien analógica que recibimos en su día, y que muchos alumnos siguen recibiendo a día de hoy.

Nuestros procesos mentales siguen siendo eminentemente analógicos. Pensamos de manera lineal, no circular, procedimentamos y fragmentamos la información para estudiarla a fondo, entendemos el feedback del usuario como un KPI medible, considerando que en la comunicación B2C hay un emisor y un receptor con una jerarquía muy clara.

Por otra parte, el grado de atención y desglose que dedicamos al multicanal, a la multiplataforma, a la multitarea es incompatible, per se, con la estructura multicanal, con abarcar el ingente flujo de información al que somos sometidos. Somos presos del lastre de una concepción anterior.

Por tanto, en la transformación digital priman por igual dos conceptos a priori casi antagónicos. La supra especialización y el multitasking más voraz. Esto, a su vez, supone un reto muy complicado de asumir por las escuelas. Formar perfiles híbridos, especializadísimos pero al mismo tiempo con una mentalidad digital es, necesariamente, complejo. Se trata de transmitir una concepción digital del mundo, es decir, una concepción de la creación, del diseño y del trabajo plural, multidisciplinar, cooperativa, colaborativa, deslocalizada y veloz, más que veloz, inmediata.

Los perfiles digitales han de tener la capacidad de aglutinar, sintetizar e interrelacionar mucha información, pero además, reformularla, rediseñarla hacia una camino adecuado para sí mismos, y después para los usuarios. Debemos pensar en común, velozmente, con una perspectiva completamente centrada en los usuarios, en las experiencias y en la emoción que nuestro producto genera en nuestros clientes, por tanto la empatía se convierte en un soft skill valoradísimo en los perfiles digitales.

Lo que verdaderamente convierte un plan formativo en digital es un cambio de paradigma, un cambio sistemático en la forma de pensar, en las preguntas que debemos hacernos nosotros y el sector digital en general. Ahí es donde verdaderamente debemos esforzarnos día a día.

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