Yo sé que hay titulares que uno lee y piensa “ok, otro hito de OpenAI, ya van como quince este año”. Y esta, a primera vista, parece una más; pero si te detienes un segundo en los números, la cosa cambia. Porque lo que OpenAI acaba de anunciar no es solo una cifra de ingresos, es la confirmación de que la publicidad dentro de una conversación con IA ya dejó de ser un experimento y se convirtió en un negocio real, con ritmo de crecimiento de plataforma consolidada.
OpenAI confirmó que su plataforma de anuncios, ChatGPT Ads, alcanzó una tasa de ingresos anualizados (lo que en la jerga financiera se conoce como ARR, por annualized run rate) de 1.000 millones de dólares y lo hizo en menos de 200 días desde su lanzamiento, poco más de seis meses. Es decir, si la tendencia de ingresos se mantiene, los anuncios de ChatGPT alcanzarán los 1.000 millones de dólares a final de año.
Los anuncios empezaron a probarse en Estados Unidos el 9 de febrero, únicamente para usuarios mayores de edad en los planes Gratis y ChatGPT Go. Es decir, la publicidad dentro de ChatGPT arrancó apenas ese día en territorio estadounidense. Medio año después, ya hablamos de decenas de miles de anunciantes activos y presencia en más de 40 países, España entre ellos.
El anuncio de esta semana trae otro salto importante: a partir de hoy, la Plataforma de Anuncios (el sistema de autoservicio conocido como Ads Manager) se abre directamente para anunciantes de Europa, Oriente Medio, India y el Norte de África.
Hasta ahora, buena parte del acceso a la publicidad en ChatGPT dependía de un modelo de ventas gestionadas, agencias o socios. Con Ads Manager funcionando en autoservicio en estas regiones, cualquier negocio, desde una marca global hasta un pequeño eCommerce puede, en teoría, entrar directamente a configurar sus campañas sin necesidad de pasar por un intermediario comercial.
OpenAI también compartió que su ecosistema ya suma más de 50 socios tecnológicos y de medición, y que la mayoría de las campañas ahora se basan en modelos de puja por resultado (CPC y optimización por conversión), con herramientas como Pixel y Conversions API sosteniendo la medición.
Hace apenas un par de semanas, la directora financiera de OpenAI, Sarah Friar, sorprendió a un grupo de inversionistas con un dato mucho más grande que el de la publicidad; por primera vez, los ingresos empresariales de la compañía (API, ChatGPT Enterprise, ChatGPT Work) superaron a los ingresos por suscripciones de consumidores. Entraron al año con una proporción de 60-40 a favor del consumidor, y ese cruce llegó dos trimestres antes de lo que la propia compañía había proyectado. Los ingresos totales anualizados de OpenAI ya rondan los 40.000 millones de dólares.
Todo esto ocurre mientras la compañía explora una posible salida a bolsa y defiende una valoración de 852,000 millones de dólares frente a inversores cada vez más exigentes con la sostenibilidad del negocio de la inteligencia artificial. Una cifra como “1,000 millones en publicidad” es una señal financiera, pensada para demostrar que el modelo de negocio no depende de una sola fuente de ingresos.
A su favor, hay que decirlo, OpenAI publicó desde enero un documento con los principios que, según afirma, guían su enfoque publicitario. Los resumo rápido porque son relevantes para cualquiera que trabaje en marketing digital:
Son principios razonables, y probablemente necesarios para que la confianza millones de usuarios no se erosione de un día para otro. Pero también son promesas de una empresa que necesita mostrarle a sus inversores que puede monetizar cada rincón de su producto antes de salir a bolsa.
Imagen: ChatGPT
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