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La predisposición de los consumidores al ceder sus datos personales a las empresas varía de forma notable según el sector al cual pertenezcan, de los datos que se traten y de la forma en que se haga. Esta es la conclusión a la que ha llegado la consultora Bain & Company después de realizar un reciente estudio en Estados Unidos.

Bain & Company

Bain & Company es una consultora que asesora a clientes en varios aspectos como, por ejemplo, en la visión estratégica del negocio, operaciones, tecnología, organización, capital privado, fusiones o  adquisiciones.

Se fundó en 1973 y actualmente tiene 51 oficinas en 33 países. La empresa alinea sus incentivos con los clientes mediante la vinculación de sus honorarios a sus resultados.

Un 91% no quieren que las empresas comercialicen sus datos.

La consultora Bain encuestó a más de 900 consumidores en Estados Unidos y un 91% de los encuestados no quieren que las empresas vendan sus datos aunque estén compensados por ello. Este reciente estudio sobre la predisposición de los consumidores a ceder sus datos personales, revela que los consumidores no están dispuestos a vender su confianza, no están dispuestos a dar sus datos por recibir una compensación. Los resultados obtenidos revelan que el enfoque más eficaz es pedir esta información a los consumidores de una manera clara y directa.

Un 80% sabe que están utilizando sus datos personales.

A pesar de lo que podamos creer, la mayoría de los usuarios (un 80% de los encuestados) ya saben que las compañías se benefician usando sus datos personales. Estos datos son cada vez más disputados por las empresas para intentar atraer y retener a los clientes de la mejor forma posible. Aunque lo saben y son conscientes de ello, dos tercios de los encuestados consideran que debería ser ilegal que las compañías puedan recoger o utilizar esos datos sin obtener consentimiento previo.

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El sector de la compañía SÍ importa.

Los responsables de realizar este estudio confesaron que se esperaban una mayor variación en los resultados dependiendo de características demográficas como la edad, los ingresos o la educación. Creían que estos factores causarían notables variaciones en los resultados y la importancia que le dan al intercambio de datos personales. También esperaban que la variación dependiera del conocimiento y uso de Internet pero tampoco fue un factor especialmente determinante. Hubo un aspecto que sí que alteró mucho los resultados: el sector de la compañía.

Casi el 70% de los encuestados quieren evitar proporcionar sus datos a instituciones gubernamentales y a entidades financieras. Este porcentaje es de un 43% cuando se trata de retailers o de compañías aéreas. Entre un punto y otro, se encuentran los servicios públicos, motores de búsqueda y operadores de comunicación.

 Pedir permiso es más efectivo.

Los consumidores están más dispuestos a compartir datos como, por ejemplo, opiniones y valoraciones sobre productos. El 44% dice que está bien compartir esta información aunque la compañía no tenga de manera explicita su permiso. En cuanto a información sobre su comportamiento de compra o sus datos demográficos, solamente menos del 20% está dispuesto a que se comparta sin su consentimiento. Donde los encuestados son más drásticos es en los datos más personales: datos familiares, sobre amigos o información financiera o de salud. Prácticamente nadie quiere ver compartida este tipo de información.

Las estrategias aplicadas para obtener consentimiento por parte del cliente para usar sus datos varía según la industria y del tipo de información que se trata. Como conclusión, Rasmus Wegener de la consultora Bain confirma que “la comunicación abierta y transparente es un buen punto para empezar para cualquier empresa“.

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