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Si trabajas en el mundo del marketing, y más concretamente en el marketing de contenidos, seguro que en más de una ocasión has tenido problemas para informar a tu jefe de cuál es el retorno de la inversión en tu trabajo.

Tú lo tienes claro, porque estás creando contenido de calidad, cada vez tus post se vuelven más virales en redes sociales, se están abriendo los emails que envías, la cuenta de la empresa ha crecido exponencialmente en usuarios de Twitter… pero “¿dónde están los números?, ¿cuál es nuestro coste de adquisición de cliente en marketing de contenidos?”, preguntaría tu jefe.

Qué es el Coste de Adquisición de Cliente o CAC

Para empezar, vamos a explicar en qué consiste el Coste de Adquisición de Cliente o CAC. Se trata del coste total de la inversión que se hace en ventas y marketing durante un periodo de tiempo dividido por el número de clientes nuevos conseguidos en ese periodo.

En los costes de marketing y ventas incluiremos los costes variables, esto es, las partidas destinadas a publicidad propiamente dicha o acciones externas al equipo, y también se tendrán en cuenta los costes fijos como los sueldos de dicho equipo. Sin embargo, en el entorno digital, los costes fijos se suelen dejar fuera para poder así calcular el retorno de la inversión (ROI) de forma más inmediata.

Pues bien, en el marketing de contenidos, calcular este CAC suele ser algo más complicado puesto que no todas las acciones tienen como objetivo principal la venta de un producto ni todas dependen del entorno online… pero ¿cómo le explicas a tu jefe lo que es el conocimiento de marca?

Sí que tienes datos.

Por ejemplo, en los últimos dos meses tu ratio de apertura de emails ha crecido en un 25%, en redes sociales han aumentado los comentarios a tus publicaciones en un 15% y tienes un 10% más de followers en Twitter… ¿no es el claro ejemplo del éxito?

Pero tu jefe quiere saber exactamente en qué está invirtiendo y en si merece la pena el gasto que está llevando a cabo.

Cómo crear una buena estrategia de marketing de contenidos

Por ello, para poder exponer de una forma más clara a tu jefe cuál es tu estrategia, lo mejor que puedes hacer, como buen marketero, es organizar tu estrategia de contenidos en una hoja de cálculo a mínimo seis meses vista, y dejar por escrito las acciones que vas a realizar, estimando cuál puede ser la conversión de dichas acciones.

Intenta siempre ser objetivo, y así, este documento permitirá a tu jefe tener una mejor noción de tu trabajo y lo valorará mucho más. Además, según vayas viendo los resultados a tiempo real podrás ir modificando las previsiones, para hacerlas más realistas.

Hoy día en Internet todo es contenido. Los post en redes sociales o en tu blog, las descripciones de producto de una tienda online, las promociones, los podcast… y un gran etcétera. El marketero que esté a cargo de generar esta estrategia tiene que tener en cuenta el tipo de sector en el que se encuentra, el target al que se va a dirigir y obviamente debe tener claro el objetivo que quiere conseguir con estas acciones.

¿Quieres recordar algunas claves para ser el rey del contenido? En este post te damos todas las claves para que lo consigas.

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