Hace unos días estaba tranquilamente navegando en la web cuando un email apareció en mi bandeja de entrada. El título era “beBee, la startup de social networking”. En el correo una amable persona del departamento de comunicación me sugería que escribiera un articulo sobre la compañía con el siguiente título: “9 millones de usuarios en 9 meses y una inyección de 11 millones de dólares en beBee”. Mi primera reacción fue retorcerlo. Odio que la gente de relaciones públicas o las startups me digan cuál debe ser el título de un artículo, pero debo admitir que esas palabras llamaron mi atención. ¿Puede existir una startup así? ¿Era beBee algo real? ¿Han podido realmente amasar esas cifras en tan corto periodo de tiempo? Bueno, pues parece que la respuesta a todas esas preguntas es que sí. pero, como la historia de Internet ha mostrado previamente, los números son sólo números y hay muchas maneras de llegar a ellos. [Tweet “beBee afirma que sus usuarios valen 40$ de media ¿Demasiado bonito para creérselo?”] beBee se define a sí misma como una plataforma social , una red social profesional que conecta a gente basándose en sus intereses y hobbies. Lo que a ellos les gusta llamar “networking de afinidad”. En la práctica, beBee es como el hijo pequeño de LinkedIn y otras plataformas basadas en intereses como las comunidades de Google+. Una vez que te das de alta se te pide que completes tu perfil con tu historial profesional y también con lo que realmente te interesa, sea tecnología, deportes o cocina. beBee establece entonces conexiones entre ti y otra gente similar en sus comunidades. No es nada realmente impresionante o que no haya sido visto antes. El aspecto más interesante acerca de esta startup con sede en Madrid y 50 trabajadores, es de dónde viene.
“Queremos que beBee sea una red un 50% profesional y un 50% de entretenimiento” me dijo su cofundador Javier Cámara en una entrevista telefónica. “Bueno, quizás queremos que el aspecto profesional sea un poco más importante en el futuro inmediato”. Javier Cámara no es nuevo en el juego, ni tampoco su cofundador Juan Imaz. Éste fundó Mixmail, el primer servicio web de correo electrónico de España, en 1996. Tres años más tarde, justo antes de la explosión de la burbuja de las puntocom, vendió la compañía a Ya.com. Un año más tarde, en junio de 2000, Imaz y Cámara (un antiguo empleado de Oracle) fundaron la startup de email marketing Canalmail, que acabaría protagonizando una de las mayores ventas en tecnología de la historia de España, al menos de acuerdo con las fuentes consultadas. En 2008 Veronis Suller Stevenson, el inversor mayoritario detrás de la compañía de publicidad digital Media Response Group, adquirió un 30% de Canalmail por 10.5 millones de euros, valorando la compañía en 42 millones. En 2007 la compañía había alcanzado los 11 millones de ingresos y un EBITDA positivo. Según datos de Dato Capital, Canalmail tuvo ingresos de entre 1,5 y 3 millones de euros en 2015, muy lejos de sus mejores días. Por tanto, si beBee realmente había recibido 11 millones de dólares antes de su lanzamiento procedentes de sus cofundadores e inversores como Eduardo Diez Hochleitner (antiguo CEO del Grupo PRISA), Enrique de la Rica (Director de la Escuela de Negocios ESEUNE) y Julio Bueso (fundador de Web Financial Group)… ¿de dónde había llegado todo ese dinero? Según fuentes cercanas a la compañía, Canalmail fue vendida por más de 60 millones de euros. “Nunca se informó a la prensa, pero VSS en realidad adquirió el 60% de la compañía por 60 millones”, dice esta fuente. “Si no estoy equivocado, esto represente una de las mayores salidas en España en el sector de la tecnología“. Los cofundadores de Canalmail no comentarion nada de esto por lo que tuve que buscar otros informes en los medios que detallaran esta adquisiicón. También me he dirigid oa VSS para obtener confirmación, pero hasta ahora no ha habido respuesta.
Después de la salida, Cámara e Imaz decidieron concentrarse en construir redes profesionales y verticales para ayudar a la gente a encontrar trabajo . “Hicimos bastante dinero con esto y en los años posteriores nos concentramos en comprar buenos dominios y construir una red profesional”, explica Cámara. Portales de empleo como informaticos.com o ingenieros.com acabarían siendo lo que hoy conocemos como beBee. “En el verano de 2014 decidimos unificar todos estos portales bajo una sola marca, beBee”, dice la compañía. “Una red social profesional donde sólo ves lo que realmente te interesa”. Aprovechando estos orígenes, la red social profesional beBee empezó con una base de datos de más de un millón de usuarios. Esto sucedió en febrero de 2015, y la compañía dice que ahora tiene más de 9 millones en España y Latinoamérica. “Estamos creciendo muy rápido y queremos alcanzar 40 a 50 millones de usuarios en los dos próximos años”, explica Cámara. “Estamos actualmente centrados en los usuarios españoles, portugueses e ingleses. En el futuro nos guastaría lanzarnos en Estados Unidos, pero sólo si podemos completar una ronda grande (30 millones o así) en América”.
La compañía dice que más de 4 millones de usuarios usan mensualmente la red en la actualidad y que obtienen dinero de la publicidad segmentada. “A las marcas les encanta la posibilidad de segmentar audiencias muy específicas. Pr ejemplo, ingenieros de Madrid a los que también les gusta el running”, comenta Cámara. Hace unos días pregunté en Twitter sobre beBee, para ver si alguno de mis seguidores eran usuarios suyos. Sólo recibí una respuesta del perfil de Twitter de beBee diciendo que tenían más de 9 millones de usuarios. El tww, que ahora ha sido borrado, incluía esta imagen: Preguntado acerca del valor de la compañía, un portavoz de beBee dijo que “esta es la valoración calculada por el valor por usuario. El valor incluye los datos, interacción e información compartida, información que es valiosa para beBee, nuestros inversores y anunciantes, además de incluir información confidencial adicional”. Si esos datos son ciertos, el usuario medio de la red social profesional beBee vale 40 dólares. Más que los de Twitch, Instagram o Dropbox, casi el mismo que el de un Whatsapper ay la mitad que un usauario de Twitter. ¿Demasiado positivo o muy poco sincero?
Jaime Novoa, Novobrief.com
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Desde luego, con sus prácticas de explotación de datos personales seguro que los usuarios de bebee valen eso y más. El problema es que muchos usuarios y usuarias de bebee no saben que tienen perfil en bebee y que sus datos personales (teléfono, ocupación, entre otros) están ahí para quien los quiera. Y, para más inri, también para quien los pague, porque esos datos personales, cruzados con datos de navegación obtenidos mediante las cookies de sus socios (supongo), se utilizan para realizar campañas personalizadas de email marketing sin el consentimiento previo de los destinatarios para que se usen sus datos de ese modo. Caso concreto: un día estoy buscando un vuelo de la Cochinchina a Tombuctú a través del portal de viajes de una gigaempresa española. No realizo ninguna compra, solo hago varias búsquedas para encontrar un vuelo económico. Y, obviamente, no me he identificado para hacer la búsqueda. Pues al poco tiempo (al rato, o al día siguiente. no estoy segura) recibo un correo electrónico (a nombre de la gigaempresa en la que busqué el vuelo) que me llama por mi nombre y me pregunta si es que me voy de vacaciones a Tombuctú desde la Cochinchina y si es que no he visto sus superofertas (también engañosas, dicho sea de paso). Así que como he currado en estos temas, y tengo algo más de idea que el usuario medio de internet, me voy a la parte de abajo del correo, preguntándome cómo la empresa ha sabido que yo había estaba mirando su página y cómo había obtenido mi correo electrónico para dirigirse a mí de manera tan personal, sin que yo lo haya solicitado ni haya tenido nunca una relación de usuaria de la web de la empresa. Y me encuentro con que el correo tan personalizadamente diseñado me lo envía bebee. Que no sé quién es. Y me pongo a buscar y veo que es una red social profesional. ¿Y cómo tiene esa red mis datos si ni siquiera sabía que existía? Y ¿cómo se atreve a cederlos a una empresa para que me haga campañas personalizadas de email marketing sin pedirme permiso previamente? Así que escribo a la empresa y me dicen que yo me había dado de alta. Debió de ser estando sonámbula o abducida, porque ni siquiera sabía de la existencia de esa red. Y me dicen que me registré no sé dónde hace como 10 años. Así que me pongo a investigar y veo que ¡¡aaah!! que es que antes eran trabajar.com (ingenieros.com, periodistas.com, etc.). Así que los propietarios de esas redes decidieron volcar sus bases de datos en una nueva red social para que esta surgiera de la nada con 1 millón de usuarios instantáneos (no recuerdo que nadie pidiera permiso para nada, ni que se anunciara esta metamorfosis de ninguna manera). Y estos usuarios cautivos son una estupenda fuente de ingresos para la red social, que vende sus datos y los combina con datos de navegación para realizar campañas de email marketing personalizadas sin consentimiento previo. Y esto puede que sea legal, aunque no lo sé porque no tengo la ley en la mano, pero desde luego no es legítimo y además es una pésima práctica.
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