Lanzarse a compartir piso es toda una aventura. No se trata solo de encontrar un lugar donde vivir sino de atinar con los compañeros perfectos: si buscas piso, también buscas las personas adecuadas para compartirlo, más allá de un cuarto con derecho a cocina donde poder descansar del ajetreo diario.
Seguro que te ha pasado alguna vez. Llegas a una ciudad nueva, no conoces a nadie y necesitas alquilar una habitación. ¿Por dónde empiezas a buscar?
Pues puedes patearte la ciudad siguiendo una estela de anuncios clasificados, alertas y citas concertadas con un agente inmobiliario mientras haces malabares con un presupuesto casi siempre limitado (a la vieja usanza); o puedes empezar a indagar incluso antes de mudarte con la ayuda de las nuevas apps y webs para buscar piso online (eso si, sin dejar de hacer malabares con un presupuesto limitado).
En ese proceso descubres que compartir piso ya no es territorio exclusivo de los universitarios, ni siquiera una práctica centrada únicamente en los alojamientos. El mercado inmobiliario, los estudios y la movilidad laboral han conseguido difuminar el perfil de las personas en edad de compartir piso.
Vivir solo es caro, sobre todo en las grandes ciudades, así que toca resolver el problema de dinero compartiendo gastos y espacio. La solución no parece nueva, pero la experiencia del usuario ha cambiado, es más exigente, y ha conseguido sacarle los colores a los métodos de búsqueda tradicionales.
Ya no basta con encontrar una vivienda atractiva en un barrio bien comunicado, los usuarios quieren compartir piso sin sorpresas, sin arriesgarse a convivir con desconocidos con los que no tienen nada en común.
¿Y dónde encuentras un piso con los compañeros ideales? Esta misma pregunta se la hicieron los creadores de Badi, una app gratuita que te ayuda a encontrar habitación en una casa compartida o a alquilar un cuarto que no estés usando.
Decepcionados tras un intento fallido de encontrar el piso que buscaban decidieron desarrollar una aplicación capaz de evitar a los intermediarios inmobiliarios y de centrarse en los usuarios.
Esta app pone el foco en los perfiles personales de quienes buscan compartir piso y en la forma de conectar a las personas interesadas en relacionarse bajo el mismo techo. Sí, el match de Tinder aplicado a la búsqueda de habitación y de compañeros de piso compatibles.
[Tweet “. @badiapp utiliza el match de Tinder para encontrar los compañeros perfectos”]
Disponible en Google Play y en la Apple Store, Badi es sencilla, fácil de instalar y de usar. En menos de cinco minutos se descarga, se configura y ofrece las primeras opciones para que encuentres el compañero de piso perfecto en el entorno que mejor se adapte a tus necesidades.
Badi ahorra tiempo y dinero, prescinde de intermediarios y evita comisiones. No interviene en el proceso de alquiler para que sean los usuarios los encargados de negociar y gestionar sus propias visitas, según sus gustos e intereses.
Hace muy poco Badi anunció un cambio radical en su imagen de marca como parte de su estrategia de expansión a mercados internacionales en auge como Londres, París y Ámsterdam, donde hay un crecimiento significativo de actividad orgánica en la plataforma que muestran la alta demanda de clientes en estas ciudades.
El cambio de logo para abrirse camino a nuevos mercados es un paso más en el proceso de expansión de la compañía, que tuvo su pistoletazo de salida con el anuncio hace solo unas semanas de una ronda de financiación serie A por parte de Spark Capital, fondo que anteriormente ha financiado a compañías como Twitter, Tumblr o Foursquare, lo que ha permitido a la plataforma seguir creciendo y hacer frente a la demanda de habitaciones que existe también a nivel internacional.
Como su idea era conectar gente que quiere compartir piso, Carlos Pierre, CEO y fundador de Badi, estaba convencido de que la palabra inglesa “buddy” era el concepto ideal para mostrar el poder de establecer conexiones. En esa línea, idearon un logo compuesto por dos tostadas superpuestas, que rompe con el cliché del poner el símbolo de una casa tal y como hacen el resto de agencias inmobiliarias, y dar el mensaje de que los hogares los hacen las personas.
“Tras dos años de actividad, nos dimos cuenta de que necesitábamos actualizar nuestra marca con un look más fresco que refleje los valores de nuestra comunidad y la madurez de nuestro producto”, afirma Carlos Pierre. De esta forma, el equipo de creativo de Badi actualizó de forma interna el logo para mostrar una versión moderna siguiendo tres pilares: autenticidad, modernidad y reconocimiento del mundo digital.
Funciona como un Wallapop inmobiliario, con toda la información que los usuarios están dispuestos a compartir sobre si mismos, el compañero que buscan y el piso que ofrecen. En algunos casos sigue siendo escasa, dudosa o deficiente (sobre todo las fotos), pero son los Badis los quienes tienen la última palabra.
Imagen: Depositphotos
**Imagínate que tienes que alquilar tú casa donde vives por que no te queda otra solución a tus problemas económicos. Tu casa, que aunque algo le pertenece al banco o no, te ha costado tantos años de esfuerzo y trabajo. Tu hogar, donde están tus cosas, tus muebles, tus recuerdos etc., Cedes tú intimidad y, te adaptas a las costumbres de otro, intentas convivir. ** Imagínate, que tu sueldo mileurista no llega para más, no te queda más remedio que convivir con otros, asumir sus condiciones y adaptarte lo mejor posible. Crees que Badi con “cuatro fotos” de la propiedad, unas preguntas tipo qué pelis te gustan, dinos algo de tí lo soluciona. Como Propietario, te gustaría ver quien va a dormir en la habitación de al lado, conocerle físicamente, qué ingresos tiene demostrables con estudio de solvencia, saber si tiene antecedentes penales, su carácter, sensaciones etc. mirarle a la cara y, preguntarle porqué quiere alquilar, cuales son sus expectativas de tiempo . Como inquilino, ver las condiciones exactas de la vivienda, el orden, limpieza, utilidad de los enseres para mis necesidades. Ver y tocar lo que voy a comprar. BADI, no es claro en la web, te flasea con pantallitas tipo.- si sigue aquí acepta las condiciones, controla todo mediante mediante certificados de identificación, te abruma con un texto de sus condiciones poco legibles para el común de los mortales, no permite que haya intercambio de teléfonos, no le gusta que las personas se conozcan físicamente y, que conozcan el producto. No es claro desde el principio, en lo que valen sus servicios, de la necesidad de dos partes, se aprovecha cobrando a unos y, otros, eso es Badi y, con artículos como el suyo fomenta esta plataforma.
Your email address will not be published. Required fields are marked *
Δ