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¿Se puede obligar a una compañía tecnológica a cambiar sus principios por un asunto de “Seguridad Nacional”? ¿De que manera vulneraría esto la privacidad de los usuarios? ¿Es esto legal? ¿Y si quien lo pide es el mismísimo FBI amparado por la Justicia?

En Estados Unidos ha estallado un debate sin precedentes que está dando la vuelta al mundo. El caso de Apple y el FBI ha puesto en “guerra” a Silicon Valley con Washington sobre un asunto que, a largo plazo, podría afectar a todos los usuarios de la compañía de Tim Cook: la privacidad de los terminales.

Apple presume de ser “la Compañía de la Privacidad”. Cada actualización que ha sacado al mercado incrementa, de alguna forma, las medidas de seguridad de la anterior, que se vuelven más estrictas y que se aplican a todos, incluida la propia compañía. Sin embargo, parecía no pasar nada hasta la actualización de septiembre de 2014, equivalente a iOS 8. Este sistema operativo ha llegado a tal extremo en la privacidad del usuario que, en condiciones muy concretas, ni los profesionales de Apple pueden acceder a la información del terminal sin el permiso del mismo, a no ser que… como le pide el FBI, desarrollen una “puerta falsa“.

Rubén Bastón lo analiza para ti en este vídeo:



El origen del problema: el iPhone 5c de un terrorista

El problema está en un iPhone 5c, que pertenece a uno de los responsables del tiroteo de San Bernardino (California), Rizwan Farook, en el que murieron 14 personas en diciembre de 2015. Parece ser que cuando el dispositivo fue incautado como prueba, se llegó al límite de intentos de desbloqueo para acceder a la información que contenía el terminal, de gran importancia para la investigación, según el FBI. Esto provocó un blindaje como nunca antes se había visto en un dispositivo de estas características, que ni los propios desarrolladores de Apple pueden romper.

Apple insiste en que siempre ha colaborado con la policía en asuntos de esta índole, facilitándoles información “privilegiada” de sospechosos o criminales. Es más, el FBI ha reconocido que en este caso concreto, Apple ha dado acceso al iCloud del terrorista. Sin embargo, esto no es suficiente para el FBI, puesto que los datos del iCloud no estaban actualizados, y necesitan los del dispositivo, que darían supuesta información sobre el atentado. Y es aquí donde está el problema.

El sistema del iOS 8, que lleva este iPhone 5c, está preparado para ofrecer la máxima privacidad al usuario, y una vez agotadas las 10 pruebas de acceso, es imposible acceder. 

La única solución, tal y como propone el FBI, que ha acudido a la Justicia de EEUU para obligar a Apple, es que la compañía de Tim Cook cree una puerta falsa o trasera para el sistema iOS 8. Esto es, un acceso alternativo oculto en el iOS 8 que no estaría disponible para los usuarios pero que sí lo estaría para “asuntos de Estado”. Apple tendría que “hackearse a sí mismo” y vulnerar uno de sus principios: ser la compañía de la privacidad.

El desafío de Tim Cook

La creación de una puerta trasera afectaría a la privacidad de los usuarios que utilizan iOS 8 en sus dispositivos, y Tim Cook no está dispuesto a poner en peligro la privacidad de sus clientes. El consejero delegado de Apple ha afirmado que crear esa puerta falsa crearía un “mal precedente y haría a los usuarios increíblemente vulnerables”.

No solo se está poniendo en entredicho un terminal, que es lo que defiende el FBI, sino que se estaría dando lugar a crear una “llave maestra” capaz de abrir millones de cerraduras de Apple, y Cook no está dispuesto a ello. Desde Apple han pedido al Gobierno de EEUU retirar esta petición y ofrecen la alternativa de crear una Comisión donde se trate este problema de seguridad y privacidad de los usuarios entre los miembros del Estado y las compañías tecnológicas.

La polémica sobre la privacidad de los usuarios continúa

Pero la polémica no acaba aquí. Según The Wall Street Journal, el departamento de Justicia de EEUU estaría pidiendo a Apple más información, no solo la relativa al dispositivo del tiroteo de San Bernardino. Según el diario americano, el FBI ha pedido datos sobre una docena de teléfonos iPhone de casos sin resolver.

Por su parte, a la espera de la resolución judicial, Apple no ha parado en sus objetivos de aumentar la seguridad de sus dispositivos. Es más, según The New York Times, parece que la compañía de Cook estaría desarrollando nuevas medidas más poderosas en seguridad y privacidad que harían imposible al Gobierno acceder en el futuro a cualquier dispositivo Apple.

Este caso ha desatado un debate a nivel internacional sobre ciberseguridad. ¿Están nuestros datos seguros en la red? ¿Dónde está el límite en la privacidad los usuarios? El tiroteo de San Bernardino y la negativa de Apple solo han sido el comienzo de lo que seguramente traerá más de un dolor de cabeza a los gobiernos.

Imagen: Shutterstock

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