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En plena pandemia del coronavirus los gobiernos se lanzaron a desarrollar apps de rastreo que permitiesen notificar positivos y conocer si hemos estado en contacto con alguno con el objetivo de contener una segunda ola de contagios.

España desarrolló su propia app, Radar COVID, a partir de una API de Google y Apple, pero los resultados obtenidos hasta el momento difieren mucho de los necesarios para considerarla efectiva. Analizamos el diseño de la app Radar COVID y las causas que han propiciado su fracaso (por el momento) en nuestro país.

7 grandes causas del fracaso de Radar COVID

1. Implantación tardía

España fue de los últimos países de Europa en lanzar su app de rastreo. Francia e Italia lanzaron sus apps en junio y Alemania e Irlanda en julio. En nuestro país, aunque Radar COVID lleva disponible en la Play Store y App Store desde mediados de agosto, no ha sido hasta finales de octubre cuando por fin fue implantada por todas las Comunidades Autónomas.

Este dato cobra mayor relevancia si tenemos en cuenta que Madrid y Cataluña, comunidades con mayor número de casos de coronavirus, han sido las últimas en implantar la app en sus sistemas sanitarios.

2. Compatibilidad limitada

Para poder instalar la app Radar COVID en tu dispositivo Android deberás contar con un sistema operativo Android 6.0 o superior y la versión de Google Play Services 20.18.13 o superior. Si tienes un dispositivo iOS, necesitarás iOS 13.5 o superior.

Quedan excluidos dispositivos con cualquier otro sistema operativo, dispositivos de última generación de Huawei y Honor sin Google Play Services y iPhones 6 o anteriores.

3. Privacidad y brechas de seguridad

Las dudas sobre la privacidad han sido desde el principio una de las principales barreras que ha frenado las descargas de la app a pesar de que los desarrolladores han reafirmado en múltiples ocasiones la anonimidad de los usuarios.

También se ha encontrado una brecha de seguridad en la app desde su lanzamiento que provocaba que cuando un usuario notificaba un positivo subiendo el código de diagnóstico al servidor, el usuario quedase expuesto ante aquellos con acceso al servidor.

4. El código de diagnóstico

Para comunicar un positivo en la app es necesario introducir un código de diagnóstico, que deben facilitar las entidades sanitarias tras confirmarse el positivo con una prueba PCR. Esta es la teoría, pero en la práctica ese código no siempre es proporcionado o llega a tiempo al paciente.

Ya sea por saturación de los sistemas de atención primaria o porque la app todavía no ha sido integrada en el sistema sanitario de la Comunidad Autónoma, sin el código de diagnóstico la app es inservible. Este ha sido el caso de Ricardo Tayar, CEO de Flat 101 y gran experto en CRO,  que ha compartido en Twitter su experiencia:

5. Diseño NO centrado en el usuario

El problema del código de diagnóstico no hace más que dejar en evidencia problemas en el diseño de la app Radar COVID. Muchos usuarios desconocen qué es el código que diagnóstico y cómo se obtiene, por lo que lo normal sería que la app ofreciese información al respecto.

La realidad es muy diferente y obliga al usuario a buscarse la vida para encontrar respuesta a sus preguntas. Si recurrimos a la sección de Preguntas Frecuentes de la app podemos descargarnos un PDF y tras revisar varias páginas encontrar una respuesta.

A pesar de que se ha optado por un diseño con pocas opciones que facilitase el uso a toda la población, el resultado ha sido un producto complejo y difícil de usar sin instrucciones claras ni soporte para el usuario.

6. Deficiencias en la accesibilidad

El Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) ya denunció graves deficiencias de accesibilidad en el diseño de la app Radar COVID cuando fue presentada el pasado agosto.

Se supone que estos problemas han sido subsanados con la última actualización, que también añade interoperabilidad con aplicaciones de rastreo de COVID-19 de otros países europeos como Alemania, Irlanda o Italia.

7. Pocas descargas como consecuencia

El éxito de Radar COVID depende de que la población descargue y active la aplicación en sus dispositivos móviles. Sin embargo, su uso no es obligatorio, por lo que las administraciones deben enfrentarse al importante reto que supone convencer a la población de su uso.

Según un estudio de PickASO, 3 meses después de su lanzamiento la app apenas supera los 4 millones de descargas, lo que supone una penetración del 11,5%. Una cifra muy baja si la comparamos con las descargas de apps de rastreo de otros países como Alemania (19,8 millones) o Reino Unido (13,3 millones).

Una puerta abierta a la esperanza

A pesar de que las expectativas de uso de la app están lejos de cumplirse, la situación todavía puede revertirse. Este ha sido el caso de Francia, donde la app Stop Covid France ha sido sometida a un rebranding que ha disparado las descargas de 1,7 millones a 4,5 millones en apenas un mes.

Además, la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial (SEDIA) ha llegado a un acuerdo con LaLiga para promocionar el uso de la app durante la retransmisión de eventos deportivos como el último clásico Barça-Madrid que ha conseguido aumentar el número de descargas en las últimas semanas.

 

 

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