Facebooktwitterlinkedin

Con la llegada de 2021 España ha decidido implementar nuevos impuestos a las grandes empresas tecnológicas. La Unión Europea inició este proyecto hace algunos años, la denominada entonces Tasa GAFA (acrónimo de las cuatro mayores empresas tecnológicas: Google, Amazon, Facebook y Apple). Sin embargo, no se llegó a un consenso sobre su implementación, siendo Francia quien tomó la delantera en el 2019, siendo seguida por España, donde entró en vigor el pasado 16 de enero.

Tasa GAFA: Francia se adelanta a la UE y Amazon anuncia que lo repercutirá a los vendedores de la plataforma

Desde su creación este impuesto ha sido causa de polémica, en primera instancia por la reacción adversa de Estados Unidos ante ella. Esto debido a que es la sede de la mayoría de las empresas tecnológicas afectadas.

La reacción de Amazon España

La tasa aplicada por España (denominada oficialmente) Impuesto sobre Determinados Servicios Digitales es de un 3%, y al igual que en Francia, Amazon fue la primera en tomar cartas en el asunto. En esta ocasión Amazon ha optado por cargar el coste de este impuesto sobre las empresas que usan su plataforma para comercializar sus productos. Tal como lo explican en un correo enviado a sus asociados, publicado por La Vanguardia.

«El Gobierno español ha introducido un Impuesto sobre Determinados Servicios Digitales (IDSD) del 3 % que entró en vigor el 16 de enero de 2021. A partir del 1 de abril de 2021, aumentaremos las tarifas por referencia en un 3 % para los productos vendidos en España para reflejar este impuesto adicional. Por ejemplo, en el caso de un producto cuyo precio total de venta sea de 100 euros y cuya tarifa sea del 15%, la nueva tarifa será del 15,45%, por lo que pagarás 15,45 euros por ese producto».

De esta manera el impuesto influye sobre el porcentaje de las comisiones y no sobre el precio final del producto. Aun así es probable que, en respuesta a esta medida, los más de 9.000 vendedores, en su mayoría pymes, de Amazon España terminen repercutiendo a su vez la tasa a los clientes finales.

Amazon ha instado al gobierno a buscar una solución distinta a este impuesto unilateral, para que las regulaciones sean comunes a los diferentes países. La Unión Europea comparte este enfoque, ya que en un principio existe un consenso entre sus miembros sobre la necesidad de aplicarlo para cuadrar las cuentas públicas. Aunque la resistencia de algunos países en implementarla ha atrasado su puesta en práctica.

 

Mantente informado de las noticias más relevantes en nuestro canal de Telegram