Disney abre dos frentes antagónicos y complementarios.
En medio de la lucha encarnizada por el liderazgo de la inteligencia artificial, la compañía cerró un acuerdo con OpenAI por el que invertirá 1.000 millones de dólares y permitirá que la startup genere vídeos con más de 200 personajes animados en Sora y ChatGPT Images.
A cambio, Disney recibirá warrants para comprar capital adicional, y podrá utilizar las API de OpenAI para crear nuevos productos, herramientas y experiencias, incluso para Disney+, e implementando ChatGPT para sus empleados.
Paralelamente, la empresa creada por Walt Disney amenazó a Google con iniciar acciones legales, acusándola de usar sus personajes sin autorización para entrenar y generar contenido con inteligencia artificial.
Disney invertirá 1.000 millones de dólares en OpenAI y, a cambio, recibirá warrants para adquirir más capital en el futuro. Además, se convierte en el primer socio importante de OpenAI para licenciar contenido en Sora.
Por otro lado, Sora obtiene una licencia de tres años para generar vídeos sociales cortos, impulsados por los usuarios, que los fans podrán ver y compartir. Se podrán usar más de 200 personajes animados de Disney, Marvel, Pixar y Star Wars, incluyendo vestuario, utilería, vehículos y entornos icónicos. Además, ChatGPT Images podrá convertir prompts en imágenes utilizando la misma propiedad intelectual. El acuerdo no incluye imágenes ni voces de artistas.
Disney podrá utilizar las capacidades de OpenAI para mejorar la experiencia en Disney+, donde se podrán ver vídeos de los fanáticos inspirados en personajes como Mickey Mouse, Ariel, Simba, Deadpool, Iron Man, Yoda, y muchos más.
“A través de esta colaboración con OpenAI, ampliaremos de forma responsable y responsable el alcance de nuestra narrativa mediante la IA generativa, respetando y protegiendo a los creadores y sus obras”, aseguró Robert A. Iger, director ejecutivo de The Walt Disney Company.
Por su parte, el cofundador y director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, dijo que “Este acuerdo demuestra cómo las empresas de IA y los líderes creativos pueden colaborar responsablemente para promover la innovación que beneficia a la sociedad, respetar la importancia de la creatividad y ayudar a que las obras lleguen a un público más amplio y nuevo”.
El acuerdo con OpenAI no es el único frente abierto de Disney en cuanto a la inteligencia artificial. Apenas unas horas después de formalizar este histórico contrato, Disney hizo un reclamo público contra Google, acusándolo de infringir sus derechos de autor a gran escala. Según la compañía, Google ha utilizado sus personajes para entrenar sus modelos de IA, lo que incluye la generación y distribución de imágenes y videos protegidos por derechos de autor sin su autorización.
Entre las franquicias afectadas se encuentran títulos como Frozen, Moana, Star Wars y varias películas del universo de Marvel. Disney ha enviado una carta de cese y desistimiento a Google, exigiendo que detenga la explotación no autorizada de su propiedad intelectual. La compañía afirma que Google ha aprovechado su dominio en el mercado para distribuir contenido infractor, afectando gravemente sus derechos como creador y titular de los personajes.
Disney exige que Google implemente controles más estrictos para evitar la generación de imágenes y videos con material protegido. En caso contrario, la tecnológica se enfrentaría a una demanda por infringir los derechos de autor de Disney. Este enfrentamiento subraya la creciente tensión entre las grandes corporaciones tecnológicas y los estudios creativos en torno al uso de la inteligencia artificial y la propiedad intelectual, con Disney tomando una postura firme en la defensa de sus contenidos.
Imagen: Gemini
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