La inteligencia artificial se ha convertido en la gran protagonista durante los últimos meses gracias al auge extraordinario de ChatGPT y de sus impresionantes habilidades lingüísticas. Los servicios de ChatGPT ya están empezando a comercializarse, y están demostrando ser sorprendentemente útiles para el marketing digital: pero también tienen algunas desventajas, y, además, no es la única IA que ha hecho su aparición recientemente.
También están apareciendo múltiples IAs dedicadas al dibujo y a ilustración, IAs orientadas al análisis de datos, IAs de automatización de procesos, o IAs de detección de tendencias en las redes, entre muchas otras cosas. El uso que le demos a cada una dependerá en buena medida de nuestras necesidades y de las de nuestros proyectos, así como de sus respectivas ofertas, capacidades y términos de uso.
Antes de lanzarte a suscribirte a todas las IAs que encuentres en el mercado, entonces, te conviene tomarte un momento para revisar los siguientes aspectos.
Evidentemente, el coste mensual de la IA que te interese es uno de los factores más importantes que debes considerar. Algunas inteligencias artificiales pueden ofrecerte un valor extraordinario, pero vendrán también con un coste prohibitivo. Por más buena que sea una inteligencia artificial, debes poder pagarla, ya que en caso contrario será simplemente un juguete de lujo que no te puedes permitir.
Toda la información que compartas con una IA en el ámbito empresarial es increíblemente valiosa, así que debes asegurarla de forma acorde. Protege tu información personal estableciendo contraseñas robustas y activando el sistema de verificación en dos pasos para acceder a tu cuenta. Y, si tus empleados también tienen acceso a ella, asegúrate de que adopten las medidas de ciberseguridad adecuadas para impedir filtraciones.
ChatGPT está causando sensación, y no pasa un día sin que 20 Minutos o La Vanguardia escriban algo sobre ella. Internet está saturado de artículos vacíos en torno a ChatGPT, y corre el riesgo de llenarse de artículos vacíos escritos por esta IA. Ten presente que ya existen detectores de inteligencia artificial eficaces, así que, si todas las empresas de marketing recurren a la misma IA, lo más probable es que el valor SEO de su contenido caiga en picado.
Algunas inteligencias artificiales pueden no ser del todo buenas para ofrecerte un producto final, pero sí que pueden servir como generadores de ideas que luego puedes trabajar de forma manual. Este es el caso de Craiyon u OpenArt, que pueden diseñar esbozos de logotipos o ilustraciones en cuestión de segundos, hasta que des con uno que responda a la idea general que estás buscando para tu proyecto.
Desarrollar una IA es increíblemente costoso, así que los planes originales de suscripción gratuita o a muy bajo precio puede que tengan una vida muy corta. Si necesitas trabajar con una IA a largo plazo, asegúrate de revisar sus condiciones para no encontrarte a los 6 meses con unas tarifas prohibitivas que te obliguen a cambiar de servicio por completo. Es preferible optar desde el comienzo por una herramienta que puedas utilizar durante varios años.
A la inversa, no tiene sentido quedarse estancado con una inteligencia artificial que esté obsoleta simplemente porque ya hemos pagado un plan anual. Siempre es buena idea mantener un ojo en el mercado por si aparece una IA que nos ofrezca mejores condiciones, ya sea con respecto al precio o con respecto a su rendimiento. A la larga, conformarse con una herramienta anticuada puede resultar mucho más perjudicial.
Algunas inteligencias artificiales funcionan como una especie de ‘one trick pony’, y solo te permiten hacer una sola cosa. Otras, en cambio, son más polifacéticas y pueden abarcar un mayor número de servicios. Si estás pagando por tener acceso a tres o cuatro IAs diferentes, quizá te convenga tomarte algo de tiempo para buscar una solución integral en el mercado. Si la encuentras, ahorrarás mucho dinero y terminarás antes tus proyectos.
Ten presente, además, que no todas las nuevas herramientas digitales están llamadas a tener éxito. Está claro que la inteligencia artificial puede aportar un valor considerable para la gran mayoría de nuestros proyectos de marketing, pero esto solo ocurrirá si la utilizamos de forma prudente y utilizando el sentido común para obtener su mejor valor.
Considera las IAs como lo que deberían ser: herramientas que pueden facilitarte el trabajo, y no reemplazos de las tareas que deberías hacer de manera más manual. Los contenidos artificiales terminan por ser muy repetitivos, y vivimos en una era donde el contacto personal empieza a ser sorprendentemente escaso. Si eres capaz de ofrecer esa cercanía humana en tus campañas, tendrás mucho camino ganado frente a quienes apuesten por la frialdad de una IA.
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