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Si nos sigues habitualmente, habrás comprobado que el apasionante mundo de las startups cuenta con una especie de idioma propio. Algo así como un neolenguaje que ha llegado para abarcar la nueva forma de entender la realidad empresarial propia de estas jóvenes empresas tecnológicas. Hace algún tiempo, incluso llegamos a explicarte varios de estos términos, en un post en el que, curiosamente, no se encontraba una de las expresiones más utilizadas en el ecosistema startup. ¿Sabes qué es una ronda de financiación?

Qué es una ronda de financiación

Podríamos definir una ronda de financiación como la tabla de salvación de una de estas empresas, que no suele tener acceso a fuentes de crédito más habituales como préstamos bancarios. Las rondas de financiación sirven para que las empresas capten o ‘levanten’ capital de inversores o business angels, quienes adquieren una parte del capital social de la empresa, así como control y voz en la toma de decisiones.

Las rondas de financiación suelen llevarse a cabo cuando la empresa desea presentar un nuevo producto o servicio, cuando va a expandirse a otros mercados, cuando debe reestructurar sus sistemas de producción o cuando tienen falta de liquidez para responder a las obligaciones de pago.

Los 10 pasos de una ronda de financiación

Aunque cada caso es un mundo, podríamos decir que, habitualmente, una ronda de financiación incluye 10 pasos:

  • Investigar los criterios de selección de los inversores y diluir entre varios socios la solicitud si lo que necesitas no son miles, sino millones de euros.
  • Seleccionar los business angels o el capital riesgo que ya tengan participaciones en proyectos afines a tu área de actividad.
  • Tratar de acceder a los inversores de la mano de alguien conocido para ellos que permite un contacto inicial más directo y que genere confianza.
  • En el primer contacto hay que comunicar el proyecto de forma que despierte interés (elevator pitch) y que el inversor sea el que manifieste su interés en recibir un resumen ejecutivo de tu empresa.
  • En la primera reunión conviene preparar una buena presentación y sobre todo estar preparado para dialogar sobre el proyecto, su viabilidad, capacidad de expansión, la experiencia del equipo que lo lidera y a qué se destinan los fondos buscados (pide más de lo que necesitas para evitar caer en sucesivas rondas de financiación). Si le interesa, el inversor deseará una parte significativa del negocio y es importante clarificar los porcentajes.
  • La reunión de la oferta es la prueba decisiva donde el inversor y su equipo, tras analizar tu propuesta formulan preguntas sobre temas críticos y debilidades del proyecto. Es el momento para preguntar si va a invertir y qué cantidad. Deberás defender con las valoraciones postmoney y premoney que tu proyecto tiene potencial para ser capitalizado.
  • Negociación de la carta de intenciones, un documento que recoge el importe de la ronda de financiación, las condiciones de inversión, la valoración de la compañía y las cláusulas importantes del posible acuerdo y del pacto de socios.
  • Durante varias semanas se realiza la Due Diligence financiera y legal para estudiar a fondo la operación. Es habitual que se plantee un acuerdo de exclusividad durante un tiempo determinado y un acuerdo de confidencialidad si hay un conocimiento tecnológico que proteger.
  • El pacto de socios es el paso posterior al cierre de la Due Diligence. Este pacto define la relación entre las partes, indica el rendimiento que obtendrán los inversores con la venta de su participación tras 3 a 5 años y marca las condiciones de la salida de los socios (exit). El pacto de socios es un documento jurídico que debes consultar con un experto antes de firmarlo porque puedes compromete el futuro de la startup.
  • Y finalmente con una firma ante notario se formaliza la entrada del nuevo socio inversor, de esta forma se cierra el proceso de la ronda de financiación.

Si exploras con detenimiento nuestra sección dedicada a este sector, en la que colabora Jaime Novoa, de Novobrief.com,  verás que en el ámbito de las startups, los sectores que ahora mismo los inversores definen como más atractivos son la economía colaborativa, el reparto diario a domicilio de diversos productos (el próximo paso son los drones en lugar de camiones), el llamado fintech (servicios financieros online) y el sector de Internet de las Cosas (IoT).

Cada día las startups ‘levantan’ dinero de inversores y eso es una buena noticia para los emprendedores digitales. El dinero por supuesto que no asegura el futuro del proyecto, pero sí acelera su crecimiento y consolidación.

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