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Optimizar un correo electrónico implica trabajar su contenido, pero también su diseño y toda la parte técnica que respalda los envíos de email marketing.

En este post nos centraremos en esa parte técnica de la optimización de emails y propondremos algunos consejos para mejorar la entregabilidad, las aperturas y los clics de los envíos de email marketing.

1. Listas de contactos: primar la calidad frente a la cantidad

Lo más importante es contar con una lista limpia, lo que implica descartar la compra o el alquiler de bases de datos de contactos. No se trata sólo de respetar la ley, los ISP (proveedores de servicios de Internet) son muy estrictos con esto: inmediatamente detectan este tipo de prácticas y bloquean los envíos.

Hay que tener en cuenta que la preocupación del proveedor que alquila o vende una lista de contactos es ganar dinero fácil, les importa más bien poco las consecuencias que suponga el uso de esas listas para el cliente.

En Mailjet nos enfrentamos a este tipo de estafas continuamente. Cuando el cliente se da cuenta de que las listas compradas no se pueden usar y que están repletas de direcciones de correo electrónico que son trampas de spam –también llamadas honeypot-, ya es demasiado tarde. En el 95% de las ocasiones, el vendedor se niega a devolver el dinero.

Nuestro consejo es que hay que construir una lista de contactos propia desde el primer momento en que se pone en marcha un negocio/servicio online.

2. Mostrar respeto a los suscriptores

Una vez construida la base de datos opt-in, a la hora de montar un correo electrónico es importante asegurarse de incluir el link de cancelación en una posición y formato lo suficientemente visible. De lo contrario, se corre el riesgo de que el receptor haga clic en el botón para reportarlo como spam. Esto es lo peor que puede pasar, pues implica una queja directa por parte de un suscriptor, que por supuesto perjudicará a la reputación IP.

A modo de recordatorio, y como regla básica, lo primero que hay que hacer es dejar de enviar correos electrónicos a aquellas direcciones que han señalado el envío como spam. Si se sigue haciendo, la IP no tardará en ser incluida en alguna lista negra.

En definitiva, ante una queja de un suscriptor se pueden hacer dos cosas: solicitar la información (feedback loops) directamente al proveedor de servicios de Internet (Yahoo, Hotmal, etc.), o bien dejar esa engorrosa tarea en manos de un proveedor de servicios de correo electrónico (ESP), la opción más recomendable.

3. Autenticación: configurar y personalizar los SPF y DKIM

Esta es otra de esas tareas laboriosas que se debe hacer y que recomendamos que se derive al proveedor de servicios de correo electrónico.

Casi todos los proveedores ofrecen este servicio por defecto. Hay que tener en cuenta que si no fuera por el SPF record y la firma DKIM, los emails que se envían serían rebotados por los principales ISPs.

4. Equilibrio entre el texto y las imágenes de los emails

Los spammers recurren muy a menudo a las imágenes y añaden un poco de texto para disimular. Los filtros antispam lo saben, y es por eso que se debe prestar atención al uso de las imágenes en los envíos de email marketing. En ningún caso deberían ocupar más espacio del que se está destinando al texto del email.

Como regla general, los emails deben ser lo más ligeros posibles y siempre  se deben realizar pruebas de envío.

5. Optimizar también el vocabulario

Puede parecer que este consejo  tiene más que ver con el contenido que con la forma, pero no. El uso de determinadas palabras tiene también consecuencias técnicas.

Es obvio que se deben evitar palabras como  “Viagra” o “dinero”…  Pero lo que no sabe todo el mundo es que hay otros términos a priori no conflictivos como “libre”, “presente” u “oportunidad”, que también pueden tener un impacto negativo.

Además es recomendable que siempre se compruebe la “puntuación de spam” (spam score) de los envíos. Los proveedores de correo electrónico pueden proporcionar esta información, pero si se trata de un gran emisor y se busca dar un paso más allá en la optimización de los envíos, se puede probar con herramientas como Litmus, que permiten previsualizar los resultados de cada campaña de email marketing que se haya creado.

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